La Ley de Biodiversidad sigue afectándonos (II)


Mientras en Cataluña se debate si el calendario político permitirá o no tener una "ley catalana de la biodiversidad" con más regulaciones y afectaciones en la competitividad de nuestras empresas, la ley de la Biodiversidad-que se aprobó en Madrid a finales del 2007 en el mismo Boletín del Estado que se recogía la ley del desarrollo rural sostenible- ha empezado a concretar los primeros pasos de unas afectaciones que todavía nadie sabe hasta dónde llegarán.

Últimamente se ha constituido el "Consejo Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad".

Como no podía ser de otra manera, entre los primeros puntos a debatir y desarrollar tenemos:

  • Las Directrices de conservación de la Red Natura 2000.
  • El Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
  • El Inventario Español de Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
  • El Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Teniendo en cuenta que ahora España tendrá la presidencia europea y la cumbre de Copenhague ya finalizada, en los próximos 6 meses nos toca esperar cualquier cosa en materia ambiental, y de entrada, ya hemos tenido que presentar alegaciones a las propuestas del Real Decreto que regula el desarrollo del Inventario Español de Patrimonio Natural y la Biodiversidad y del listado y Catálogo de especies amenazadas.

Ahora habrá que ver qué propuestas se harán dentro del Plan estratégico y cuáles serán las directrices de conservación. En Cataluña ya tenemos unas directrices de uso y gestión para la Red Natura 2000 (Acuerdo de Gobierno 112/2006) que de hecho, están bajo proceso judicial dado que este acuerdo fue recurrido judicialmente por el INSTITUT AGRÍCOLA por las afectaciones que generaba a las actividades empresariales agrarias, ganaderas y forestales entre otros - el caso más reciente el del Segarra-Garrigues -.

Ahora el Consejo Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad pretende primero definir las especies que estarán en el listado y el catálogo (cuenta también con las que un día son susceptibles de ser reintroducidas como el oso y el lobo), y ello conlleva necesariamente el establecimiento de perímetros y espacios de protección para protegerlas, y potenciarlas en número y extensión, y en este caso ya no queda restringido al ámbito concreto de la Red Natura 2000.

Eso sí, nuevamente dejamos para el final (directrices, planes estratégicos ...) el cómo se producirán estas afectaciones, como se indemnizará y como se financiarán las estructuras que se deben crear de forma permanente -órganos gestores, parques etc.-, qué afectaciones y prohibiciones habrá (por el turismo, por las actividades extractivas, por las infraestructuras, por el ruido o los olores, por el uso del agua, por la agricultura, el sector forestal o por el sector energético entre los más directamente afectados). No es de extrañar, pues, encontrar ofrecimientos ahora para arrendar tierras con objetivos ambientales o bien descubrir las organizaciones que se retratan por sus ansias de entrar en los consejos de los nuevos órganos gestores de las zonas protegidas.