El sector vitivinícola en la encrucijada

El Observatorio de la Viña y el Vino presentó a finales del año pasado en el Informe 4 de 2009 - Resultados económicos por variedad de uva 2008, que ya se han visto confirmados una vez conocidos los resultados reales de las liquidaciones a cooperativas

Según los datos de este informe, se constata el hecho de que el sector vitivinícola está en crisis, mejor dicho, continúa en crisis, y ésta es de difícil solución, dada la falta de interlocutores preparados para debatir las posibles soluciones.

El hecho de que los rendimientos económicos de las plantaciones de viñedo ya no sean los de antes, al tiempo que se constate la incapacidad de parte del sector elaborador de "hacer valer" sus productos a mercados nacionales e internacionales, no es ninguna novedad.

Desgraciadamente, nuestro sector elaborador parece haber encontrado un "tope" en cuanto a reconocimiento y valoración en precio del grueso de sus productos, y aunque parece que son capaces de seguir creciendo, difícilmente esto se traduce ya en unos flujos económicos suficientes para garantizar la continuidad de las plantaciones de viñedo en el territorio, posiblemente el peso de la competencia en los mercados internacionales o el dictado de la distribución puedan explicar en parte este hecho. También la actual crisis ha incidido, pero no es menos cierto que esta situación ya hace tiempo que sucede.

Ahora, sin embargo, y después de un estudio exhaustivo del Observatorio de la Viña y el Vino sobre explotaciones reales, ya tenemos datos y no apreciaciones que avalan las afirmaciones. Vaya por delante que se trata de explotaciones profesionalizadas y que viven de la uva a criterio del DAR, lo que introduce un elemento adicional para la reflexión, eso si entre los gastos o costes de explotación no se ha contabilizado el sueldo del empresario viticultor, ejercicio que intentamos reproducir adicionalmente en la tabla adjunta a fin de calcular la dimensión mínima que las explotaciones deberían tener a fin de ser viables.

El resultado final, especialmente en el Penedès, resulta decepcionante dado que implica un importante desequilibrio en el mercado de la uva y su derivado el mercado de vino base.

Por supuesto, los resultados son una primera indicación de que se reafirma a medida que se constatan los datos reales en las sucesivas campañas. Como muchos estudios, éste también queda sujeto a variables la alteración de las cuales puede suponer un cambio sustancial que puede marcar la diferencia entre beneficios y pérdidas. A modo de ejemplo podemos citar:

Una variación al alza de los rendimientos por hectárea disminuirán el número de hectáreas necesarias en cada variedad, para alcanzar un rendimiento aceptable al riesgo empresarial que asume. Esto puede implicar tener que eliminar determinadas restricciones introducidas en los reglamentos de las DO y apostar por la cantidad antes que por la calidad. De todas formas, si todo el mundo produjera más... ¿a qué precio venderían la producción?

Hay que ver cuál es el impacto de la agricultura a tiempo parcial ya que desvirtúa los resultados del estudio. Habrá que ver cuál es el volumen real de esta modalidad y si verdaderamente supone una renta complementaria para el caso de la uva. Eso si, vistas las rentabilidades no hay esperar ni grandes inversiones, ni continuidad.


¿Qué factores adicionales permiten explicar la situación en las explotaciones?

  • El coste de entrada y salida del sector es elevado (plantación, reconversión, etc.).
  • Las alternativas a la viña no están suficientemente estudiadas.
  • Las pequeñas explotaciones que no descuentan gastos como el salario, los autónomos... actúan como "renta complementaria" a pesar de la muy baja rentabilidad.
  • El sistema de cobro de las cosechas entradas a cooperativas (conocido como "a resultas"), supone en la práctica que vender la uva desconociendo el precio a percibir, que los últimos años ha implicado "vender a pérdidas" en muchos casos.
  • Algunas ayudas puntuales de las administraciones.
  • El hecho de que las explotaciones a menudo no ponen "todos los huevos en el mismo saco", lo que permite hacer algunas "compensaciones" temporales.
  • Nadie se ha planteado, hasta el día de hoy, aplicar el "coste de oportunidad" que implica "no hacer nada" en función del rendimiento que se espera obtener. No hacer nada puede ser más rentable que sacar adelante la producción.


¿Qué factor acaba siendo determinante para favorecer unos precios constantes a la baja?

  • La existencia de un mercado de vino base donde el precio se acaba fijando "a resultas" supone un impedimento real a la hora de fijar un precio para la uva al alza. O mejor dicho, el precio de la uva más costes de elaboración del vino base compite directamente contra el precio del vino base ofertado en el mercado.
  • El excedente estructural de uva (derivado de la creación de un acceso ilimitado a la uva de toda Cataluña que supera la capacidad de absorción de las industrias vitícolas).
  • El mercado de vino base está desequilibrado entre la oferta y la demanda. Este hecho se confirma por el hecho que el último estudio del observatorio del paisaje confirma la existencia de distribuidores de vino base, que actúan dentro del mercado como almacenistas revendedores. Este hecho implica que el precio del vino base es bastante bajo incluso para que aparezcan intermediarios intermedios entre el elaborador de base y del elaborador final de cava o vino.


Soluciones que se pueden plantear en este círculo vicioso a la baja:

Vaya por delante que las soluciones que aquí planteamos no son excluyentes entre sí, sino todo lo contrario, muchas de ellas son complementarias, aunque requirió casi en todos los casos de renuncias, acuerdos y consensos por parte del conjunto del sector y tiempo de ejecución variables.

  • La creación de auténticas interprofesionales como ya sucede en la región de la Champaña.
  • Regular y dar transparencia al mercado del vino base, y apostar por la creación de una Interprofesional del Vino base Cava - Penedès y Cataluña en el ámbito geográfico de las DO.
  • Apostar por la captación decidida de operadores internacionales y empresas de todo con vocación de producir vino y cava. Este punto permitirá incrementar la demanda de vino base y / o uva y promover que el exceso estructural sea absorbido por el mercado.
  • Modificar la legislación vigente a fin de "limitar" la oferta ilimitada de uva. En este punto, las posibilidades son múltiples ya menudo implican determinados puntos de inflexión respecto posicionamientos anteriores, a modo de ejemplo:
  • Limitar la posibilidad de calificar y descalificar vino con el fin de cambiarlo de DO (cava – Penedès - Cataluña).
  • Limitar la libre circulación entre DO (Declarar DO Calificada una de las DO, limitar la coexistencia, modificar reglamentos etc.).
  • Eliminar protecciones y regulaciones paralelas como la "protección del paisaje de la viña" al planeamiento territorial.
  • Dar ayudas al arranque de viñedos a fin de facilitar la salida y reconversión del sector. Esto permitirá reducir el exceso estructural de uva.

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA DRECERA. núm. 122. Julio - Agosto 2010