ALLIC: La “Asociació Interprofesional Lletera de Catalunya” culmina el proceso de cambio institucional y de modelo de representación.

Después del largo período de inestabilidad que finalizó el año pasado, por fin se han aprobado unos nuevos estatutos que dotan a la “Asociació Interprofesional Lletera de Catalunya” de estabilidad institucional, de herramientas para una gestión financiera más eficaz y transparente, y la capacitan para ofrecer una mejora sustancial de los servicios que puede ofrecer al conjunto del sector lechero.

El camino ha sido largo, hace 3 años, a finales del 2006, se inició un proceso de renovación de los estatutos de la ALLIC. Nos gustaría poder explicar que el proceso fue rápido, consensuado y en beneficio del sector pero, desgraciadamente, no fue así, tal y como a continuación os explicamos.

El proceso de revisión de los estatutos de la ALLIC había llegado a un punto sin retorno, después de 4 o 5 intentos desde el año 2001 y, a pesar de la buena voluntad de algunas de las entidades miembros de no forzar temas claves como el de la representatividad. Lo cierto era que la necesidad de adaptar unos estatutos que con el tiempo habían quedado obsoletos, y que no daban cobertura a la totalidad de servicios que la entidad podía ofrecer había convertido urgente.

El proceso se encontró muy pronto en un callejón sin salida, una organización de la parte productora bloquea pronto la negociación exigiendo "asientos" y "mayorías" a los órganos de representación institucional en base a criterios (las elecciones a cámaras agrarias) que nada tenían que ver con la ALLIC.

Esta vez se vio un claro intento de romper las negociaciones cuando las entidades miembros del ALLIC pudieran constatar que, la propuesta de estatutos de consenso que había sido elaborada por los servicios jurídicos de la entidad había sido modificada por la organización que en ese momento ostentaba la presidencia, a fin de alterar el documento base sobre el que versarán las negociaciones, como más tarde así fue reconocido.

Llegado este punto y viendo que el ficticio modelo de representación que entonces imperaba en la ALLIC (erróneamente reflejo de las elecciones a cámaras agrarias), era el responsable del anquilosamiento de la entidad y de su bloqueo institucional, y después de que la presidencia del ALLIC permitiera el incumplimiento de un acuerdo firme de la junta directa donde se recogía la correcta representación institucional conforme los estatutos vigentes y las sentencias firmes que ya le eran de aplicación, el Instituto Agrícola inició por la vía judicial , los pasos necesarios para que se reconociera la verdadera representación institucional de las organizaciones profesionales agrarias en el seno del ALLIC.

El INSTITUT AGRÍCOLA no estuvo solo en este proceso, si bien fue el impulsor. Se adhirieron el Gremio de Industrias Lácteas y todas las demás organizaciones de la parte productora con la excepción de la Unió de Pagesos (que era quien ostentaba la presidencia).

El proceso, por supuesto fue largo, y lleno de obstáculos como corresponde a los juzgados de este país. La sentencia igualmente fue recurrida, e incluso las asambleas posteriores fueron impugnadas. Durante casi 6 meses la ALLIC funcionó por inercia y sin que se reuniera la Junta Directiva.

Finalmente la ALLIC vio la luz en resolver el juzgado, mediante sentencia firme (ratificada de nuevo después del recurso), que la representación institucional del ALLIC nada tiene que ver con las elecciones a cámaras agrarias, y que en todo caso, la representación de la parte productora debe ser paritaria, al tiempo que obligaba a la ALLIC a celebrar una asamblea (20 de junio de 2008) según la nueva composición y con el objetivo, entre otros, de escoger un nuevo presidente y una nueva junta directiva.

La asamblea judicial es celebró el INSTITUTO AGRÍCOLA y compareció con sus 4 representantes a la asamblea del ALLIC, y uno de ellos resulta elegido para formar parte de la Junta Directiva (con el cargo de tesorero de la entidad).

Llegado este punto, era necesario encontrar y consolidar una nueva paz institucional, y encarar la necesaria renovación estatutaria.

La dirección de la ALLIC ha encarado la nueva tarea con ilusión y hay que decir que desde nuestros cargos institucionales las diferentes organizaciones han trabajado por la consolidación institucional de la ALLIC y su reivindicación y solvencia ante la Administración. En este sentido, señaló que el INSTITUTO AGRÍCOLA propuso una auditoría externa de la entidad en consonancia al papel de tesorero a desarrollar dentro de la misma y como herramienta que nos dota de credibilidad ante la administración.

El proceso de renovación estatutaria inició a continuación y en poco menos de un año se ha logrado un texto de consenso (aglutina el voto favorable de al menos, el 75% de la asamblea) que consolida el actual modelo institucional y de representación que hoy día tenemos en la ALLIC y que debe dotar a la Asociació Interprofesional Lletera de Catalunya de estabilidad institucional, rigor en la gestión y la capacitan para ofrecer una mejora sustancial de los servicios que puede ofrecer al conjunto del sector .

 
De entre las novedades previstas en los nuevos estatutos cabe destacar:

  • Representación paritaria de las organizaciones que ya son miembros (se elimina cualquier referencia a unas eventuales elecciones de ningún tipo, fuente de la mayor parte de los conflictos institucionales de la organización), para el caso de la parte productora.
  • La presidencia pasa a ser rotatoria con un orden preestablecido. Se habilita a la necesidad de auditar las cuentas del ALLIC a través de un Auditor Oficial miembro del Registro Oficial de Auditores de Cataluña.
  • Se regulan las actividades y servicios que podrá ofrecer la ALLIC. 
  • Se regula mejor el papel de varios cargos institucionales (vicepresidente, secretario y tesorero).
  • Se regulan mejor las funciones a desarrollar por parte de la asamblea y de la junta directiva.
  • Las entidades con representación en la Asamblea tendrán un representante en la Junta Directiva.


Finalmente, el pasado 15 de octubre se han aprobado la Asamblea General Extraordinaria de la ALLIC convocada con este fin, la renovación de los estatutos de la ALLIC tal y como os hemos explicado, y con el voto favorable del 75% de los votos de la Asamblea y el voto contrario de la Unió de Pagesos y la Federación de Cooperativas.

Esperamos sin embargo, que aunque no se haya aprobado por el 100% de los votos tal y como habría sido deseable, el hecho de que todas las entidades productoras estén presentes con voz y voto en la junta directiva y la asamblea, y muy especialmente la nueva herramienta que suponen estos estatutos, doten a la entidad de los equilibrios necesarios para encarar los retos de futuro que el sector ya ha comenzado ha plantear.


LA DRECERA. núm. 117. Septiembre-Octubre 2009
Informativo Agrario del Institut Agricola.