El Parlamento Europeo inicia los debates de la Reforma de la PAC

 

Vaya por delante, que en el caso de esta reforma, estamos ante un proceso de negociación que se prevé que dure cerca de 3 años a contar desde Octubre del 2011, y que aún no está claro que no se vea interrumpido por unas elecciones al Parlamento Europeo en 2014. Este hecho, habitual para muchos en Europa, no contribuye en absoluto a dar ni seguridad ni un horizonte claro a las inversiones, por lo que intentaremos dar un poco de luz a lo que se está negociando.

 

Los cambios que se negocian sobre el documento inicial de la Comisión no son nada neutros, al contrario, implican cambios importantes. Por citar un ejemplo podríamos hablar de las políticas de competencia, o de si la producción debe ser enfocada hacia la cantidad,-entendida como mayor número de unidades de producto dentro de un standard básico-, o bien hacia la excelencia dentro de sus múltiples vertientes (ecológica, para la industria, con indicación, eventual desaparición de los derechos de viña y de cuota lechera ...), o si ambas posibilidades se pueden combinar en un mismo mercado sin entrar a regular los precios.

 

Actualmente, se han iniciado los debates de los siete reglamentos que desarrollan la reforma de la Política Agraria Común (PAC), y que fueron presentados por la Comisión Europea el pasado 12 de Octubre de 2011.

 

En este momento del proceso de negociación de la reforma de la PAC, empezando por la presentación de la Comunicación y de las Propuestas Legislativas, el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros tienen especial protagonismo, de acuerdo con el procedimiento de codecisión aprobado el tratado de Lisboa.

 

Hasta ahora los avances producidos en relación a los siete borradores de reglamento iniciales han sido más bien escasos, y los debates en el Comité Especial de Agricultura han sido más centrados en los presupuestos y en las medidas relativas al Greening.

 

Ahora, sin embargo, los eurodiputados deben presentar los dictámenes relativos a los siete reglamentos. Entre ellos, los relativos a la OCM única, los pagos directos, el desarrollo rural o las medidas de control de la PAC. No obstante, y con carácter previo, será necesario que se defienda un presupuesto suficiente para la PAC, dado que, a estas alturas, este aspecto aún no se ha garantizado y es determinante para el resto de debates.

 

Estamos pues, ante el inicio de un pulso importante a las negociaciones, donde los apoyos y complicidades que cada país miembro sea capaz de conseguir, serán fundamentales para la aprobación de sus propuestas de modificación.

El INSTITUT AGRÍCOLA ha participado en la elaboración del documento de compromiso de enmiendas a las propuestas de Reglamento de la PAC 2014-2020, que el gobierno catalán tiene en sus manos para oportunamente vehicular al Ministerio. Sin perjuicio, sin embargo, que el INSTITUT utiliza sus medios para dar a conocer aquí y en Europa sus planteamientos.

 

La propuesta consensuada en el grupo de trabajo ha sido posibilista, y entre otros aspectos, se ha preocupado de lo que la Comisión Europea deliberadamente olvida: la ganadería intensiva de poca base territorial, muy presente en Cataluña y, por qué no decirlo, de favorecer la competitividad de las producciones europeas.

 

A pesar de que la propuesta no se ha consensuado previamente, sorprende descubrir que las propuestas realizadas aquí, aunque con soluciones dispares, intentan dar respuesta a problemas similares, ante las mismas inquietudes surgidas de las propuestas de reglamento de la Comisión, y que parece ser, a nadie han gustado.

 

Resumidamente citaremos algunas de ellas que son de especial impacto en las empresas.

 

  • Mayoritariamente se defiende un presupuesto suficiente para la PAC, que en el caso español se centra en conseguir que la contribución financiera de la UE no disminuya, a fin de garantizar similar nivel de apoyo a las actividades.

 

  • Hay una mayoría de países que consideran que la Comisión Europea se ha extralimitado con la propuesta de Greening, en tanto que contribución de la agricultura al medio ambiente, al menos por la parte de la contribución financiera. La propuesta de Cataluña ha sido reducirlo de un 30 al 20% y dejarlo como pago complementario y no como condición para cobrar la totalidad. El INSTITUT reclama una reducción al 15%, propuesta que finalmente ha sido recogida por el Ministerio de Agricultura.

 

  • En diferentes aspectos de los reglamentos propuestos (Greening, defensa de mercados, indicaciones de calidad...) aparece de forma recurrente y reiterada la necesidad de abordar una adecuada RECIPROCIDAD con los países con los que mantenemos intercambios comerciales. Se entiende que las exigencias de la Comisión Europea (particularmente ligadas al medio ambiente y trazabilidad) suponen costes adicionales que se traducen en pérdidas de competitividad y mercados, que no tienen nuestros competidores ya los que se les debería de exigir por igual.

 

  • Se detecta una pérdida de apoyo de los distintivos de calidad que debe ser corregida.

 

  • La reforma olvida la ganadería, particularmente la que tiene poca base territorial. Este hecho ha comportado y condicionado fuertemente el margen de las propuestas que se han podido realizar, ya que a fin de mantener la coherencia se ha tratado de hacer una propuesta que posibilite el mantenimiento de la ganadería de vacuno en Cataluña dentro del marco que se nos ha propuesto.

 

  • Otro aspecto bastante común hace referencia a la falta de mecanismos de intervención de mercados, máxime si tenemos en cuenta la reciente crisis del e-coli. Las propuestas intentan restablecer algunos de estos mecanismos y crear otros nuevos, respetando los acuerdos de la OMC.

 

 

  • En relación al cumplimiento de la propuesta de una superficie ecológica, se pide reducir del 7 al 5% siendo esta cifra un consenso. El INSTITUT pidió la posibilidad de un menú de opciones posibles de manera que no hiciera falta cumplir con todas las condiciones simultáneamente y que la cifra se redujera a un 3%, propuesta ésta que ha sido recogida por el Ministerio de Agricultura.

 

  • Otro punto relevante, aunque en este caso es más propio del Estado español que no del conjunto de Europa, es el hecho de decidir las Superficies con derecho a ayuda, para limitar el importe final asociado. Se trata de un punto muy ligado a una eventual regionalización productiva  y/o administrativa. En Cataluña se ha optado por posibilitar la doble regionalización, y a falta de ésta, por la regionalización productiva, si bien este tipo de asignaciones no se corresponden con los importes que se venían reciben hasta ahora, y con el añadido de que está por ver si cobrarán los pastos. Huelga decir que en este caso hay, en todo el Estado, múltiples fórmulas y variables, dado puede comportar una importante reducción en los importes promedio de los derechos de pago único que deberán asignarse a las empresas.

 

  • Un punto de controversia seguirá siendo la definición de Agricultor Activo que en el Estado se quiere limitar fuertemente lejos de la definición europea ligada a la tenencia de un 5% de ingresos agrarios. Cabe decir que la eventual limitación - alejada a menudo de la realidad en los entornos rurales - viene muy condicionada por la necesidad de limitar el número de perceptores y evitar una excesiva disgregación de las ayudas, lo que reduciría el importe y las haría ineficaces.

Como podéis ver las demandas realizadas son de capital relevancia, y sin duda el hecho de que no se acepten, aunque sólo sean algunas de ellas, implicará importantes distorsiones para las empresas agrarias y particularmente las ganaderas.

 

Ahora más que nunca conviene afinar los instrumentos que nos permitan dotarnos de flexibilidad a las estructuras de nuestras empresas, a fin de afrontar los cambios que puedan venir. Posibilitar desarrollos normativos como la externalización de costes en empresas de servicios agrarios, un modelo de Unión Temporal de Empresas Agrarias, o aspectos ligados a la Competencia, son propuestas que con una fiscalidad adecuada contribuirían a liderar el sector en el conjunto del Estado y mantendrían un tejido empresarial agropecuario preparado para los nuevos cambios que se sucederán.


 Artículo publicado en La Drecera 133. Mayo - Junio ​​2012

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña