“LOS QUE MÁS TIENEN”


Los últimos Consejos de Ministros, por sus resultados, se parecen cada día más a un “petit léver” de Madame Pompadour. La Vicepresidenta con gesto, palabra y mirada, por encima de la plebe de periodistas y ciudadanos; adornada como si fuera la cortesana más rica y poderosa de Europa, nos hace añorar Montesquieu en la carne de aquel Guerra verboso y cáustico. Ella, sola, reproduce cuadros de Boucher o Watteau, con expresiones muy propias de una aristócrata rococó, desconocedora todavía del la existencia del Dr.Guillotin, de su invento y de todo lo que vino detrás. Por suscripción pública, tendremos que comprar un columpio a la señora Fernández de la Vega pues, ahora que viene el verano, nos haga los 'partes del gobierno' balanceándose, suavemente empujada por sus colegas, en los floridos jardines de la Moncloa. Estos personajes electos, ya hace meses que no parecen nuestros gobernantes. Están dejando la socialdemocracia desnuda de aquella seriedad y rigor que en España habíamos llegado a intuir. ¡Qué fatal socarronería! ¡Qué pena!.

Empalar los ricos en la plaza mayor para resolver la crisis actual es de una pobreza mental alucinante. Deberes fiscales aparte, tener, poseer más o menos, no es una injusticia social sino un derecho tan Constitucional como desear no tener ni poseer nada de nada. La importancia social del tener o no tener, va más ligada al cómo se tiene que, al qué se tiene. En términos de deberes ciudadanos, la contundente expresión: "Yo ya pago mis impuestos!" Es tan obvia y desafortunada como la de "Que paguen los que más tienen". Estaríamos bien si, ahora, todavía no lo hubiéramos hecho. Dejemos pues, la imbecilidad de politizar las obligaciones fiscales que, para cada uno, son las que son. Al bueno de Pere Coromines i Montanya, Republicano absoluto, terco como un toro pero hombre de juicio y padre del onomástico Joan Coromines y Vigneaux, le habría cogido un ataque al  corazón al ver y escuchar esta señora y algunos de sus compañeros. Hoy, no va en broma, vale la pena leer su libro “La vida austera”. A pesar de haber sido escrito en 1911 - el próximo año hará ciento de su publicación - es especialmente aconsejable a los políticos, pues, buenamente, es un libro que intenta ayudar a regir con dignidad la vida individual y social.

Conducta humana frente a la condición humana. ¡Qué lejos estamos hoy de practicar este sano ejercicio.! Julián Cortés Cavanillas, en una entrevista a Alfonso XIII, el 23 de julio de 1933, en Fontainebleau, recogía los pensamientos de un monarca, ya sin monarquía, de la que extraigo unas frases: "Algunos aristócratas, que se me han venido a lamentar de la reforma agraria por el hecho que afectaba a sus fincas, no me merecen el menor respeto. Otras Deben ser las preocupaciones de los auténticos españoles. El terrible cáncer de la República es el haber sido producto, no de una opinión republicana, sino de unas tristes confabulaciones de marxistas, separatistas y masones (...) Los que me acusaban de haber hecho caso omiso de la Constitución se van a acordar muchas veces de este Rey autoritario Cuando vean cómo va a quedar la legalidad republicana y de lo que van a servir esas Garantías Constitucionales con el Tribunal que se ha formado bajo la presidencia de ese fantoche de Albornoz. "


Editorial la Drecera 121. Mayo-Junio 2010.

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