¡Las cosas se llaman por su nombre!
EL ENGAÑO DEL CANAL SEGARRA-GARRIGUES

 


Por San Miguel es tradición, especialmente en el mundo agrario, ir a la Fira de Lleida. Para muchos cultivos se empieza una nueva campaña, para otros se cierra otra. Aparte, siempre es agradecido ver cómo está el sector de la maquinaria agrícola, el ganado o la fruta, o cualquier otro, así como las novedades mismas. Así lo llevamos haciendo también nosotros. EL INSTITUT AGRÍCOLA estuvo presente con el stand correspondiente.

Sin embargo, asistimos a algunas de las Jornadas Técnicas que se celebraban en el marco de la Feria. Una de ellas estaba destinada a tratar de poner luz, con la presencia de varios expertos sobre el tema, con las implicaciones que conllevan los espacios protegidos de la "Red Natura 2000" en el proyecto del canal Segarra-Garrigues. El lema era bastante elocuente: "ZEPA del Segarra-Garrigues, condiciones para regar o no regar".

No es nuestro propósito ahora hacer un resumen de todo lo que se dijo, porque tampoco nos corresponde hacer de cronistas. O quizá sí, porque en vistas del poco eco que, tanto de las jornadas como de la Feria en sí, se ha hecho en la prensa escrita o visual, alguien tiene que decir las cosas por su nombre. Y especialmente por el poco interés mediático que representa el mundo agrario para la mayoría de los ciudadanos, y por desbarajuste montado con el referido proyecto de puesta en regadío.

 

Aprovecharemos para hacer algunas reflexiones y/o precisiones a algunas manifestaciones que oímos, hechas algunas, entendemos, y con todo el respeto, sin demasiado conocimiento de causa. Trataremos de ser breves pero muy didácticos:

 

A. Se reconoce públicamente-como llevamos diciendo desde tiempo-que el Gobierno de Cataluña no se defendió mucho en los dos procedimientos judiciales iniciados por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Procesos referidos a la Red Natura 2000 y al proyecto del canal Segarra-Garrigues. Y especialmente que no se aportó ningún tipo de estudio o documentación que acreditara que el alcance de las IBA (acrónimo en inglés de "Área de Importancia para las Aves") de 1998 no debía ser tan extensiva. Es decir, que unos estudios muy genéricos de alcance europeo hechos hacía años ya no eran válidos.

 

Sencillamente se decidió políticamente, a pesar de algún ponente se desentendía, ampliar la superficie de "Red Natura 2000" inicialmente prevista-lo que no pedía el Tribunal, recordémoslo. La idea "de bombero"-con toda la estima hacia este cuerpo de extinción de fuegos-era que después ya se buscaría una solución para los afectados (propietarios y empresarios agrarios) con unos planes piloto y unos estudios que había que acreditar -ante el Tribunal-que era compatible, o no, el riego de los campos con la protección de las aves-esto último es sólo lo que sentencia el Tribunal-. Y tan buena idea nos ha significado que Cataluña sea la quinta Comunidad Autónoma con más superficie de "Red Natura 2000" (un 30,5% del territorio) del Estado.

 

Por ello el Tribunal-en el segundo procedimiento judicial-sencillamente pedía otra vez que se le demostrara que con la entrada en funcionamiento del canal Segarra-Garrigues no afectaría la presencia y pervivencia de las aves protegidas. Le era bastante indiferente que hubiera incrementado la superficie protegida. Y eso todavía, después de casi cuatro años después de la Sentencia, no se ha hecho! Hablaremos después.

 

B. Como ya no se podía volver atrás con las ampliaciones de los espacios protegidos, o al menos eso es lo que pensaron y decidieron nuestros gobernantes, pues había que buscar una solución al desbarajuste y engaño montado: se había proyectado y puesto en marcha un macroproyecto de regadío, con un presupuesto millonario, que no podría aprovecharse más que en una pequeña parte.

 

Para tranquilizar los ánimos, y en especial al sector agrario de la zona, que veía que el agua no llegaría a buena parte de las fincas, se les ocurrió otra idea "de bombero"-reiteramos nuestro respeto hacia este cuerpo-. Prometieron que quien no pudiera regar, cuando inicialmente sí podía -se les indemnizaría por la pérdida de la opción de pasar del secano al regadío. La misma Declaración de Impacto Ambiental de septiembre de 2002 preveía un importe orientativo de unos 500€ por hectárea y año, de media, para las casi, entonces, de 35.000 a 40.000 hectáreas excluidas de riego o sólo con riego de apoyo (1.500 m3/ha/año). Pero este argumento cae por su propio peso, y especialmente, económico. ¿De dónde saldrán los 17,5 o 20 millones de euros anuales que esto representa? ¿Tiene sentido hoy, y en el futuro, en el marco de las restricciones presupuestarias en que nos encontramos? ¿Qué justificación social, alimentaria y estratégica puede haber para impedir, con un subsidio, que un basto territorio de terreno agrario útil se deje "páramo"? Y más con la dependencia del exterior que tenemos, especialmente de alimentos-Cataluña importa un 60% de lo que come.

 

C. No se ha llevado a cabo todavía ningún tipo de estudio técnico riguroso que dictamine si es compatible el riego con la protección de las aves esteparias. Según algún ambientalista sí puede ser posible la presencia de las aves esteparias con el riego de apoyo (1.500 m3/ha). Pero tampoco se basa en un estudio concreto. O sea que pasa el tiempo y la gente sigue con la incertidumbre de la llegada o no del agua. Fue un clamor mayoritario que hay que llevar a cabo, inmediatamente, los estudios que demuestren la compatibilidad, o no, del riego de los campos con la presencia de las aves.

 

No se puede seguir continuando con la desazón y mantener a todos en vela respecto de si podrá o no regar, si le "toca" o no el "gordo" con el agua o no. De una vez por todas hay que dictaminar claramente las zonas que pueden regarse y cuáles no. Porque a pesar de la documentación que se ha ido generando (medioambiental, técnica y administrativa) en lugar consta claramente y específicamente qué, cómo y dónde se puede regar. El baile de cifras es constante, pero queda medio asegurado que entre unas 35.000 y 40.000 hectáreas quedan fuera.

 

Y más grave sabe cuando se va con la mentalidad que el ser humano, y en este asunto focalizado en los agricultores, es el representante del "daño" a la Tierra, invasor y exterminador de las aves. Nada más lejos de eso. Es del todo verídico que si existen los espacios naturales que hay, lo es, en buena parte, por el cuidado que han tenido sus propietarios y los empresarios agrarios que desarrollan, desde tiempos ancestrales, sus actividades. Por lo tanto, debe ser del todo posible la interacción y presencia de ambos-hombre y aves-en el territorio. Cada uno con su función. Y en eso sí que el INSTITUT AGRÍCOLA será beligerante.

 

D. Se presentaron unos estudios para la implantación de nuevos cultivos en las zonas del canal Segarra-Garrigues que quedan excluidas del riego (en espacios de Red Natura 2000). Entre otros, los cultivos son el trigo harinero, la trufa negra o plantas aromáticas-para producir aceites esenciales o planta seca-.

 

A nadie se le puede escapar, que tenga un par de dedos de cordura, que no puede ser de ninguna manera factible ni vendible que con la puesta en marcha de estos cultivos en las fincas que quedan excluidas del riego del añorado canal Segarra -Garrigues, ya hemos encontrado la medicina-o planta curandera, que viene más al caso-a todo este susto que supone la implementación de la "Red Natura 2000" en el proyecto de riego. Hay dudas, más que fundadas, que realmente haya un mercado (demanda) de estos cultivos y que pueda absorber la producción de 40.000 hectáreas-a modo de ejemplo, la superficie anual de cultivo de trigo en la provincia de Lleida está alrededor de las 27.000-29.000 hectáreas-.

 

E. Si finalmente no es posible, por criterios ambientales, el riego óptimo para las fincas, deberá indemnizar a los agricultores por la pérdida de rentabilidad de sus explotaciones. Y en especial por lo que les podría haber supuesto unas producciones muy superiores a las que deberán resignarse. En el caso de los almendros se puede pasar de 300 a 350 kg/ha en secano los 1.600-2.000 kg / ha en regadío localizado (con 3.500-4.000 m3/año). El trigo duro puede pasar de 3.000-3.500 kg / ha en secano los 4.500-5.500 en regadío, y de 2000-3500 kg/ha para la cebada en secano hasta los 7.000-10.000 kg / ha en regadío. Y como cultivo de regadío por excelencia en la zona, el maíz (maíz), produce alrededor de los 8.500-13.000 Kg/ha.

 

Pero no debería fijarse en una ayuda anual, vinculada a tener que pedir cada vez y con la burocracia administrativa. Sino que si, desgraciadamente este "remedio" es el único adecuado, exigimos que se haga de acuerdo con las reglas de la expropiación forzosa. Pues es evidente que se está sacando del patrimonio de los afectados un derecho-a regar que tenían ya patrimonializado-o al menos eso era lo que decía el Proyecto-. Si por razones ambientales y / o políticas se ha decidido dejar todo un territorio fuera del progreso agronómico, que el interés general asuma económicamente esta opción.

 

De acuerdo con los criterios de valoración establecidos legalmente, lo estableceríamos en virtud de la rentabilidad-o en este caso, la pérdida de ella-de las fincas, capitalizando el interés legal. A dichos efectos, y como método ejemplificando, tomaremos la renta estándar del cereal de secano de 15 € / hectárea y año, la del cereal de regadío de 50, la maíz de 80 y la alfalfa de 160-determinadas en el Anexo 4 de la Orden AAM/8/2011 que regula la Declaración Única de 2011 -. También incluimos una muestra mucho más real. Y como tipo de capitalización tomamos el de la deuda pública estatal en tres años, de la primera semana de octubre (3,60%)-según lo indicado por el artículo 23.1 y la Disposición Adicional séptima del texto refundido de la Ley de Suelo- Real Decreto Legislativo 2/2008-. Con esto obtenemos el siguiente presupuesto:

La tercera muestra, como se ve, es muy coincidente con la ya referida "compensación" citada de los 500 € / hectárea y año. En este caso representaría una capitalización de € 13.890 / hectárea. Y este valor, multiplicado por las supuestamente 40.000 hectáreas, supone un total de 472 millones de euros! Creemos que sobran los comentarios.

 

F. También quedó bien patente, como también hemos ido manifestando abastecimiento, que existe la posibilidad de "demostrar" al Tribunal europeo que incrementando la densidad de aves en ciertos espacios concretos, puede llevarse a cabo una "descatalogación" de espacios. De hecho, la Directiva Aves lo que quiere es densidad de aves, no superficie. Y si estos espacios "blindados" son más reducidos se puede protegido mejor, al tiempo que generar actividades vinculadas al turismo ornitológico, por ejemplo. Por que no nos ponemos y tratamos de arreglar algo?

 

G. Finalmente, y lo que también parece vergonzoso, pero que no deja de demostrar maremágnum creado, es el hecho de que a pesar de algunos sectores del canal Segarra-Garrigues ya están activos y cuentan con el abastecimiento del agua de riego, los beneficiarios tienen un miedo total a darse de alta. Y esto viene dado, como no, por la incertidumbre respecto del coste que finalmente los representará el agua. Este precio no está fijado por que todavía no se sabe a ciencia cierta la parte de la zona inicialmente regable que queda excluida. Y de eso depende el coste de las infraestructuras que deberán asumir el resto de zona que sí dispondrá de agua.

 

¿En qué mundo vivimos que tenemos que compensar económicamente a unas explotaciones agrarias que necesitan, y desean-no lo olvidemos-como el agua del cielo una mejora de sus infraestructuras y los elementos que le ofrece la tecnología! Y cuando disponemos de las mismas, entonces sólo podrá ser utilizada por una parte pequeña de los teóricamente e inicialmente beneficiarios? Basta de despilfarro de dinero público, de falsas promesas, de cortinas de humo, de cambio de prioridades-primero las aves que las personas-, de "caramelos" envueltos como compensaciones económicas, cuando sencillamente son billetes directos a la ruina económica, el despoblamiento de las fincas rústicas, a un incremento en la dependencia exterior para los alimentos, etcétera. ¡Pongamos cordura, por favor!

Fuente mapa: REGSEGA

 

Artículo publicado en La Drecera 129. Septiembre - Octubre 2011
Revista de la Patronal Agraria de Cataluña - L'INSTITUT AGRÍCOLA