OTRA VEZ, ¡UNA MONUMENTAL TOMADURA DE PELO!


En la Cataluña autonómica, la agricultura, la ganadería, los bosques y sus incendios, siempre acaban convirtiéndose en un monográfico parlamentario de la desgracia y los problemas. Estos nunca lo han sido de éxito y riqueza. ¿Este sector siempre tiene que ser así de pobre y miserable? ¿Nunca podrá ser una fuente de ilusión, de riqueza y de bienestar para el país?

El pasado 14 de abril también quedó bien claro que, aunque en boca de bastantes políticos, el Instituto Agrícola parezca no existir, o dicho de otra forma, no interese su existencia, parece ser que los diputados del Parlamento de Cataluña han leído bastante nuestra revista. ¡Nos felicitamos y les felicitamos! Debemos dejar claro sin embargo, que su lectura no les hace el provecho que desearíamos, pues sólo utilizan lo que han leído con pura finalidad léxica, de imagen, especulativa o electoral. Este es un sector que, en el fondo, ya les va bien que siempre vaya tan mal. Así que hoy, y no es algo nuevo, les dedicamos una editorial a medida, pues la sesión parlamentaria monográfica se lo merece.

Es endémico. Los políticos catalanes nunca se han salido con respecto a la agricultura y los incendios forestales. Nunca han sabido muy bien que se cuece. A pesar que todos lean. A pesar que todos hablen, casualmente, con los mismos agricultores -será que somos tan pocos ... ¿Cómo puede ser que un mismo agricultor, a la misma pregunta, responda cosas diametralmente opuestas? Conclusión: Los agricultores de este país estamos rematadamente locos o, somos tan idiotas, que explicamos a cada político lo que quiere oír. El mismo Jefe de la Oposición reconoce que el Consejero del sector siempre sabrá más. Seguro que si, seguro que será cuestión de saber ... ¿de saber leer y entender, tal vez? Si, todos leen sus folios y tropiezan, se detienen en perder la línea siguiente. Finalmente, parece ser (pues lo han leído en alguna revista), que el sector agrícola es estratégico y su problema básico es estructural.  Suerte que en Cataluña no tenemos una Consejería de Defensa. Sus monográficos también serían estructurales y estratégicos, a buen seguro.

Como el Instituto Agrícola no ha asistido a Elecciones a Cámaras Agrarias desde 1998, a pesar de existir y decir las cosas que nos toca decir, somos invisibles. Esto afecta dolorosamente su manía de ser votados y de controlar la opinión de cualquier tipo de asociación civil. Les falta un Instituto Agrícola tanto o más político que las Organizaciones Profesionales Agrarias "más representativas". Aunque sólo sea para usarnos de “sparring” donde descargar miedos. Curiosamente, para ellos no existimos pero estamos, y cuando nos buscan no nos encuentran, a pesar de que estamos. En el palco del Parlamento si que estaba nuestro Presidente y también nuestro nuevo y joven Vocal Secretario, por si había que tomar nota. Miradas cruzadas delataban cierta impaciencia y mal estar. A pesar de no existir, a pesar de la invisibilidad del Instituto, más propia de una agente secreto, a algunos les incomodaba nuestra presencia. En voz literal de un representante de Unió de Pagesos: Este monográfico nos lo podríamos haber ahorrado.

Por cierto, este noviembre vuelven a celebrarse Elecciones a Cámaras Agrarias. Así pues, bien posiblemente, en vez de realizarse en noviembre las desplazarán en enero o en febrero o, a saber cuando del año que viene. No sea que se trastornen las sagradas Elecciones Generales. En cuanto al Instituto Agrícola no nos encontrarán, y no por que seamos invisibles. No descubrimos nada nuevo diciendo que, la instrumentalización política de la agricultura de este arco parlamentario es exactamente unánime y enfermiza. Como ya hace casi treinta años, podríamos calificarla de instrumentalización histórica.


Editorial La Drecera 120. Marzo - Abril 2010.


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