Procedimientos judiciales y comunitarios emprendidos por el Institut Agrícola hacia el proyecto del Canal Segarra-Garrigues
EL INSTITUT AGRÍCOLA, desde hace años, lucha para que el proyecto de riego del Canal Segarra-Garrigues sea una realidad efectiva. Un proyecto que sirva para lo que se proyectó: regar una superficie de 70.000 hectáreas de la Plana de Lleida.
Por eso desde el primer momento nos hemos opuesto a cualquier opción que no sea esta. Y más cuando, con una interpretación ortodoxa de la normativa ambiental, se ha llevado a cabo un recorte importante de la superficie que debía regarse. Siempre hemos manifestado que no tiene ningún sentido social, económico, empresarial, o de cualquier otra índole, que dos terceras partes de los terrenos queden ahora sin poder regarse con la designación arbitraria de una serie de espacios protegidos para las aves.
Ya en su inicio-corría el año 2004 -, con el proyecto de implementación de la Red Natura 2000 en Cataluña, nos opusimos frontalmente a que una superficie del territorio-cerca de una tercera parte-quedara afectada perpetuamente y con una limitación casi absoluta de la actividad agraria. Por ello, y en defensa de nuestros objetivos, en 2006 tuvimos que interponer un Recurso Contencioso Administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra el Acuerdo de Gobierno 112/2006. Este proceso sigue actualmente todavía abierto ante el Tribunal Supremo, que deberá manifestarse.
Posteriormente, en 2009 se proyectaron dos ampliaciones de los espacios protegidos de la Red Natura 2000 que afectaban directamente también al ámbito de riego del canal Segarra-Garrigues. Enfrente, otra vez, de este sin sentido, también nos opusimos. Primero presentando alegaciones, y después, protestando al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, con dos nuevos recursos Contencioso-Administrativos contra los Acuerdos de Gobierno 115/2009 y 150/2009. Procedimientos que aún hoy quedan pendientes de resolución.
Paralelamente, como también se puso en marcha la elaboración del Plan especial de protección del medio natural y del paisaje de los espacios naturales protegidos de la Plana de Lleida y el Plan de gestión de estos espacios, otra vez nos negamos. Concretamente porque este Plan especificaba que en todos los espacios protegidos dentro del canal Segarra-Garrigues no se podría regar. Esto sólo hacía que materializar lo que hasta entonces había sido negado por el propio Gobierno: la Red Natura 2000 dejaba sin el derecho a regar a más de 40.000 hectáreas.
De nuevo, en defensa del riego, de la viabilidad de las empresas agrarias, del progreso agrario, del mantenimiento de la población rural y del incremento de la producción de nuestros campos, ligado con la necesidad imperiosa de producir más alimentos-una de las conclusiones claras extraídas de una de las jornadas técnicas de la reciente Feria de Lleida-, se hizo firmes en volver a defendernos ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña con un nuevo Recurso Contencioso Administrativo contra el Acuerdo de Gobierno 138/2010. Éste sigue su trámite procesal oportuno.
Si todo esto no sirviera suficiente para mirar que resurja la cordura y el buen criterio de nuestros gobernantes para disponer de una agricultura potente y productiva, en septiembre de 2009 presentamos una Denuncia ante la Comisión Europea, por lo que entendíamos una aplicación poco clara de la normativa ambiental que representaba la pérdida de riego de una parte importante del canal Segarra-Garrigues. Denuncia que provocó la oportuna investigación comunitaria, y que sigue todavía abierta. Al mismo tiempo, y en vía comunitaria, el INSTITUT AGRÍCOLA también pidió información, ante el Parlamento Europeo, respecto de la financiación comunitaria recibida por el referido canal Segarra-Garrigues. Queríamos hacer ver, y que se investigara, qué lógica tenía el financiar comunitariamente un proyecto de riego que en la práctica dejaba de ser efectivo-falta de riego-en una buena parte. Ya se ha hecho un debate en comisión parlamentaria de dicho tema, y sabemos que se sigue trabajando.
Ambas actuaciones ante las más altas instancias comunitarias siguen su curso, y esperamos que hagan ver a la Unión Europea, y a los gobernantes especialmente, que este desbarajuste creado en el canal Segarra-Garrigues, ejecutando un macro proyecto de riego que después no puede ser efectivo por la protección de unos espacios, no tiene sentido ni es justo. Afianzado, demás y recordemos, por las numerosas voces que cada vez más, piden un incremento de las productividad para hacer frente a los incrementos de la demanda de alimentos, equilibrar nuestra balanza comercial agroalimentaria y reducir la dependencia del exterior. Ahora tenemos en las manos una buena oportunidad para conseguirlo, el INSTITUT AGRÍCOLA no cejará para conseguirlo.

Procedimientos judiciales y comunitarios emprendidos por el Institut Agrícola sobre el proyecto del Canal Segarra-Garrigues

 


EL INSTITUT AGRÍCOLA, desde hace años, lucha para que el proyecto de riego del Canal Segarra-Garrigues sea una realidad efectiva. Un proyecto que sirva para lo que se proyectó: regar una superficie de 70.000 hectáreas de la Plana de Lleida.


Por eso desde el primer momento nos hemos opuesto a cualquier opción que no sea esta. Y más cuando, con una interpretación ortodoxa de la normativa ambiental, se ha llevado a cabo un recorte importante de la superficie que debía regarse. Siempre hemos manifestado que no tiene ningún sentido social, económico, empresarial, o de cualquier otra índole, que dos terceras partes de los terrenos queden ahora sin poder regarse con la designación arbitraria de una serie de espacios protegidos para las aves.


Ya en su inicio-corría el año 2004 -, con el proyecto de implementación de la Red Natura 2000 en Cataluña, nos opusimos frontalmente a que una superficie del territorio-cerca de una tercera parte-quedara afectada perpetuamente y con una limitación casi absoluta de la actividad agraria. Por ello, y en defensa de nuestros objetivos, en 2006 tuvimos que interponer un Recurso Contencioso Administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra el Acuerdo de Gobierno 112/2006. Este proceso sigue actualmente todavía abierto ante el Tribunal Supremo, que deberá manifestarse.


Posteriormente, en 2009 se proyectaron dos ampliaciones de los espacios protegidos de la Red Natura 2000 que afectaban directamente también al ámbito de riego del canal Segarra-Garrigues. Enfrente, otra vez, de este sin sentido, también nos opusimos. Primero presentando alegaciones, y después, protestando al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, con dos nuevos recursos Contencioso-Administrativos contra los Acuerdos de Gobierno 115/2009 y 150/2009. Procedimientos que aún hoy quedan pendientes de resolución.


Paralelamente, como también se puso en marcha la elaboración del Plan especial de protección del medio natural y del paisaje de los espacios naturales protegidos de la Plana de Lleida y el Plan de gestión de estos espacios, otra vez nos negamos. Concretamente porque este Plan especificaba que en todos los espacios protegidos dentro del canal Segarra-Garrigues no se podría regar. Esto sólo hacía que materializar lo que hasta entonces había sido negado por el propio Gobierno: la Red Natura 2000 dejaba sin el derecho a regar a más de 40.000 hectáreas.


De nuevo, en defensa del riego, de la viabilidad de las empresas agrarias, del progreso agrario, del mantenimiento de la población rural y del incremento de la producción de nuestros campos, ligado con la necesidad imperiosa de producir más alimentos-una de las conclusiones claras extraídas de una de las jornadas técnicas de la reciente Feria de Lleida-, se hizo firmes en volver a defendernos ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña con un nuevo Recurso Contencioso Administrativo contra el Acuerdo de Gobierno 138/2010. Éste sigue su trámite procesal oportuno.


Si todo esto no sirviera suficiente para mirar que resurja la cordura y el buen criterio de nuestros gobernantes para disponer de una agricultura potente y productiva, en septiembre de 2009 presentamos una Denuncia ante la Comisión Europea, por lo que entendíamos una aplicación poco clara de la normativa ambiental que representaba la pérdida de riego de una parte importante del canal Segarra-Garrigues. Denuncia que provocó la oportuna investigación comunitaria, y que sigue todavía abierta. Al mismo tiempo, y en vía comunitaria, el INSTITUT AGRÍCOLA también pidió información, ante el Parlamento Europeo, respecto de la financiación comunitaria recibida por el referido canal Segarra-Garrigues. Queríamos hacer ver, y que se investigara, qué lógica tenía el financiar comunitariamente un proyecto de riego que en la práctica dejaba de ser efectivo-falta de riego-en una buena parte. Ya se ha hecho un debate en comisión parlamentaria de dicho tema, y sabemos que se sigue trabajando.


Ambas actuaciones ante las más altas instancias comunitarias siguen su curso, y esperamos que hagan ver a la Unión Europea, y a los gobernantes especialmente, que este desbarajuste creado en el canal Segarra-Garrigues, ejecutando un macro proyecto de riego que después no puede ser efectivo por la protección de unos espacios, no tiene sentido ni es justo. Afianzado, demás y recordemos, por las numerosas voces que cada vez más, piden un incremento de las productividad para hacer frente a los incrementos de la demanda de alimentos, equilibrar nuestra balanza comercial agroalimentaria y reducir la dependencia del exterior. Ahora tenemos en las manos una buena oportunidad para conseguirlo, el INSTITUT AGRÍCOLA no cejará para conseguirlo.

 

Artículo publicado en La Drecera 135. Septiembre - Octubre 2012

Revista d ela Patronal Agraria de Cataluña