QUÉ HAY QUE SABER DEL CANAL SEGARRA - GARRIGUES: ESTADO DE LA CUESTIÓN

 

 

Hace días que no hablamos del proyecto del Canal Segarra- Garrigues. Pero esto no significa que no estemos trabajando para tratar de poner cordura y enmendar esta chapuza de gestión política y económica.

Pese estar ahora en periodo estival, y parece obligado hacer un descanso mental y psicológico de todo lo que durante el resto del año nos ocupa , hemos creído conveniente , a modo de recapitulación hacer un breve estado de la cuestión del referido Proyecto .

 

Trataremos de ser tan directos y claros, como nos caracteriza.

PRIMERO: Esta claro que parte del caudal inicialmente destinado a riego agrícola irá a abastecimiento de la población del área metropolitana de Barcelona.

 

Ya hace tiempo que el INSTITUT AGRÍCOLA lo venimos diciendo. Hay un segundo proyecto paralelo al de riego que lleva parte del caudal del agua del regadío para destinarse a algo completamente diferente a la idea inicial. Concretamente, se pretende derivar, desde el mismo canal Segarra -Garrigues agua para consumo de la población barcelonesa.

 

Inicialmente nos decían que estábamos equivocados y que veíamos gigantes en vez de molinos de viento, pero el tiempo, como ocurre normalmente, nos da la razón. Ha sido necesario llevar a cabo ciertas indagaciones -incluyendo varias preguntas al Parlamento Europeo -para que el Govern reconozca finalmente que sí existe esa derivación, y cuál será su destino.

 

Aun así no estamos en desacuerdo ni nos opondremos a esta derivación, pues tan necesaria es el agua para la agricultura como para la población. Pero sí que lucharemos y pediremos explicaciones y responsabilidades en caso de que se demuestre que esta derivación se hace con caudales de agua que debían de ser para los regantes del Segarra -Garrigues. Y que este sobrevenido " sobrante " de agua no se haya obtenido con una maniobra tan sucia e insensible como ampliando los espacios protegidos de la Plana de Lleida- los cuales no pueden pasar a ser regados - . No consentiremos este atropello y menosprecio de las actividades agrarias.

 

 

SEGUNDO: Aunque desde el año 2002 el Estudio de Impacto Ambiental establece que se llevarán a cabo estudios técnicos para determinar si el riego agrícola es compatible con el mantenimiento de las aves en los espacios protegidos , a día de hoy , no se ha hecho casi nada.

 

Ya hace más de diez años se vio la necesidad de acreditar la compatibilidad de la puesta en regadío de las fincas situadas en zonas de espacios protegidos. La razón era más que evidente. Si el proyecto del canal Segarra -Garrigues se veía afectado en gran medida por la aplicación de medidas ambientales severas -protección de más del 60% de su ámbito de actuación- debía poder aprovechar el máximo de infraestructura proyectada y por construir.

 

Actualmente, sin embargo, y de forma inverosímil, no se han llevado a cabo los planes piloto que debían decidir sobre la posibilidad de riego en las fincas incluidas dentro de los espacios protegidos de la Red Natura 2000. Desde el INSTITUT AGRÍCOLA siempre hemos pedido que se llevaran a cabo con rapidez y celeridad. Cada día que pasa es una pérdida de posibles entradas en riego de campos que desean producir más y mejor. Como desgraciadamente ocurre, la lógica tecnológica y económica no coincide con la lógica política. A ver cuando más dura esta disociación.

 

TERCERO: El hecho de que la ejecución del proyecto esté saliendo a un coste superior al inicialmente previsto, y que una parte importante de la superficie inicialmente regable, ahora no lo será, conlleva que el precio del agua no sea competitivo ni asumible por los regantes.

 

Desde hace años la Comunidad de Regantes está llevando a cabo reuniones y jornadas "comerciales" para conseguir que los afortunados que pueden disponer del agua de riego, se adhieran al proyecto. Pero se encuentran con que el precio del derecho de entrada a la Comunidad, el precio del agua consumida y los gastos de mantenimiento, no les son demasiado golosas.

 

El presupuesto inicial del coste de las obras ha superado con creces, desde hace tiempo, a pesar de que apenas hay ejecutada la mitad de la obra prevista. Y evidentemente, alguien tendrá que pagarlo.

 

Si con esto no fuera suficiente , hay varias demandas del Ministerio de Agricultura reclamando el pago de la parte de los gastos de construcción en las que se comprometió el Gobierno catalán y ahora éste no puede hacer frente -de momento se habla de casi 100 millones de euros- . Y de añadidura, la continuidad de la financiación de la obra no está del todo claro ni garantizado. Por eso, ahora, primero espera a que el regante pague el derecho a la conexión para luego ejecutar las obras de traída del agua. Pero, si éste no está convencido, no se adhiere, y, por tanto, no se avanza en la superficie de puesta en riego efectivo, al no entrar dinero. Todo ello, un pez que se muerde la cola.

 

En una agricultura cada vez más tecnificada, y donde los costes de producción deben estar controlados y medidos al céntimo, es evidente que si los precios no concuerdan con los lógicos que habría que pagar para recibir el agua de riego del Canal Segarra- Garrigues, no tiene ningún sentido continuar ni esperar a convencer a los afortunados que pueden elegir en adherirse o no al canal.

 

Si al final sólo una pequeña parte de los posibles regantes adhieren a la Comunidad, el desastre y el descalabro serán aún más mayúsculo. No sólo habrá impedido la entrada a todas aquellas tierras que deben estar protegidas por intereses medioambientales poco consistentes, sino que también quedarán al margen todas aquellas explotaciones que , con un conocimiento y sensatez razonable , no querrán o no podrán pagar por un servicio que no les representará ninguna mejora económica. Esto, es un sin sentido.

 

 

CUARTO: Cuando todo está bogando para incrementar las producciones agrícolas, mejorar en el abastecimiento interior de alimentos y tecnificar la agricultura, aquí dejamos perder la oportunidad de poner en regadío más de 40.00 hectáreas de la Plana de Lleida.

 

Por todas partes, ya sea a nivel nacional como internacional, se oyen voces de los notables incrementos de los precios de los alimentos - especialmente de los cereales - , que hay cada día producir más comida para dar al alcance al incremento de la población, los problemas de abastecimiento y de dependencia alimentaria del exterior - un caso paradigmático es Cataluña, que importamos buena parte de lo que comemos -, etcétera.

 

En cambio, aquí, con una oportunidad histórica y única de poder poner en riego 70.000 hectáreas de zonas agrícolas, nos dedicamos a proteger medioambientalmente más de la mitad de su superficie, por disfrute exclusivo de las aves esteparias. Volvemos a tener una evidencia del poco juicio con que se ha llevado todo.

 

 

QUINTO: El Parlamento Europeo, a petición del INSTITUTO AGRÍCOLA, sigue estudiando la viabilidad y la pertinencia de la financiación europea a un proyecto que no cumple estrictamente sus objetivos iniciales, es decir, dotar de riego agrícola.

 

Desde el INSTITUTO AGRÍCOLA llevamos meses con la tramitación de una Petición hecha en el Parlamento Europeo respecto de la financiación que está previsto otorgar por el canal Segarra- Garrigues. Entendemos que debe aclararse su procedencia cuando se han modificado ostensiblemente las características del Proyecto inicial. Si en un principio el caudal de agua fue concedido para riego de unas explotaciones agrarias, no puede permitirse que luego una parte pase a usos de agua de boca. Y menos que esto se haga aprovechando la clasificación de una gran superficie, inicialmente perceptora de riego, incluida en la Red Natura 2000.

 

Estamos defendiendo los derechos de recibir el agua por parte de los agricultores, muchos de los cuales hace años que desean recibirla, y que ya habían hecho sus planes y proyectos para aprovecharlo. Evidentemente, si no se cumplen lo que se proyectó inicialmente, no se puede financiar con cargo a los fondos comunitarios.

 

Visto todo este paramento está claro que no nos quedaremos de brazos cruzados. EL INSTITUTO AGRÍCOLA seguirá velando e insistiendo en que hay que enderezarlo.

 

 

Artículo publicado en La Drecera 140. Julio - Agosto 2013

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña