EL INSTITUT AGRÍCOLA presenta una Petición ante el Parlamento Europeo pidiendo que se estudien y se adopten las medidas y los controles necesarios para mantener la competencia europea respecto de la importación de la avellana turca.

Tal y como os explicábamos en la última Drecera (marzo - abril 2011), el INSTITUT AGRÍCOLA "calentaba motores" para presentar una petición ante el Parlamento Europeo, pidiendo la inmediata actuación de las instituciones europeas ante la desestabilización del mercado del avellana en nuestras tierras. Dicho y hecho.

El pasado cinco de mayo presentamos la referida Petición, con el fin de sensibilizar a los parlamentarios y estudien seriamente nuestra solicitud. Por lo menos, hicimos patente un problema actual, que está muy presente y deben ser conscientes. Y en consecuencia, hay que saber actuar.

Es evidente que el mercado de la avellana en Europa presenta unos déficits estructurales importantísimos. A esto debemos añadir que disfrutamos de una normativa muy estricta que, en lugar de beneficiarnos, nos perjudica, otorgando ciertos privilegios y mayor competitividad a los "países terceros". Esto debe cambiar. No podemos quedarnos de brazos cruzados viendo como nuestros productos están despreciados por unos precios altamente competitivos, imposibles de asumir por nuestros productores.

Estar en Europa no puede resultar una desventaja para nuestras actividades. Todo lo contrario, tenemos que salir beneficiados y gloriosos de las políticas instauradas. Lejos de esta realidad, nos encontramos con un mercado-el de la avellana-contrariado por las ventajas de los "países terceros". En este caso, el ejemplo más ilustrativo es Turquía, provista de unos factores excepcionales para la producción de la avellana (climatología, costes de producción bajos, ayudas gubernamentales, etcétera). Asimismo, el precio de la avellana importada de Turquía ni siquiera supera los costes de producción de nuestros países, ocasionando un grave problema de competencia. Y si a esto añadimos que los países no comunitarios utilizan productos fitosanitarios estrictamente prohibidos en Europa, tenemos una buena mezcla "explosiva", metafóricamente hablando, claro. Obviamente, hay algo que no funciona.

Ante esta situación, el Instituto Agrícola ha querido plantear y abrir los ojos al Parlamento Europeo las incongruencias ocurridas y creadas por él mismo. La normativa no es coherente ni adecuada. Y por lo tanto instamos a cambiarla. Por eso pedimos para todos (comunitarios y no comunitarios) las mismas reglas de juego. Queremos un mercado justo y competente, sin impedimentos para todo empresario que quiera implantarse. Y es que, hoy por hoy, está concediendo un régimen preferencial a Turquía que ocasiona graves perturbaciones en nuestro mercado.

Europa debe adaptarse y responder a los tiempos que corren. Por lo cual, es procedente que se revise el acuerdo bilateral adoptado entre Turquía y la Unión Europea para la comercialización de productos agrícolas. Así como adecuar la normativa para que todos los Estados-de dentro y de fuera-cumplan con las mismas obligaciones, y no se benefician de tratos preferenciales, que únicamente consiguen maltratar a nuestros productores y consumidores finales. Dos de los puntos más importantes son que debe haber un trato igual respecto de la utilización de los productos fitosanitarios, e impedir que se lleve a cabo el "dumping" (vender a precio inferior al de coste).

EL INSTITUT AGRÍCOLA, en defensa de los empresarios y de las familias agrarias de nuestro país, ha iniciado este proceso para que la inoperancia de los gobernantes ya no puede aceptarse y menos que nos lleve al estado actual.


Artículo publicado en la Drecera 127. Mayo - Junio 2011
INFORMATIVO AGRARIO DEL INSTITUT AGRÍCOLA