"ESTORBANDO"


En homenaje al Profesor Pedro Nueno, que bastante conoce nuestro Instituto Agrícola - única patronal agraria auténticamente liberal que queda en Europa -, hoy tomamos para uso de La Drecera este proverbial y emblemático tiempo verbal, que de tanto años utiliza en su habitual columna en La Vanguardia. Una de las funciones primordiales de los gobernantes, en democracia, es estorbar lo menos posible. No ponerse en medio de aquellos que trabajan hasta hacerlos tropezar, especialmente cuando se trata de economía y empresa. Estorbando, estorbando, acabaremos haciéndonos daño todos juntos.

Muchos hablan de la sociedad líquida pero, más que líquida, se ha convertido obstinadamente fofa. Esta falta de forma, a menudo niega la existencia de patrones que puedan ilusionar la mayoría por algo. ¿Cómo atar el culto que hoy damos al individuo y su privacidad, con el desprecio del emprendedor y de la propiedad? Este egotismo asalariado, acomodado y acomodaticio, sin ton ni son, nos lleva a un inevitable suicidio del ciudadano y de la ciudadanía, a un tejido asociativo civil bastante débil y sin respuestas, siempre en manos de la clase política.

La paradoja de la sociedad perfecta, la del bienestar universal, de golpe se nos ha transformado en una monstruosa Hidra de siete cabezas. Con unas herramientas de Estado más modernas y controladoras que nunca, los políticos han decidido estorbar siempre la economía, atacar a los capitales activos y los pasivos. Hacer de financieros y empresarios, hacer de mercado. Incluso decidir cuando hay crisis o cuando no ha de haber. Lo único que curiosamente no desean hacer es de trabajadores, claro. Es por todo esto puede ser, ahora que pintan bastos, que tantos empresarios esperan y desean ser salvados por sus gobernantes. Unos pocos lo hacen para insultar a los políticos con sarcástica ironía y el resto por imbecilidad remate. De estos últimos tenemos muchos, y no hace mucho nos lo recordaba el Presidente del Círculo de Economía señor Lara.

Han llegado a crear unos proteccionismos y intervencionismos tan y tan democráticos que son perfectos para "joder" el patrimonio y que además no haga daño, que de eso se trata. Unas estructuras normativas, administrativas y fiscales, que son delicia de los funcionarios. Tan asfixiantes, tan desconfiada, que la Unión Europea ha tenido que "inventar" la Better Regulation. Una iniciativa que promueve aligerar el sistema legal y su cumplimiento. Otra cosa será que lo consiga más allá de los papeles. Los europeos vivimos y viviremos años de funesto reinado del la función pública i de esclavitud por la empresa y la economía: Pesadillas burocráticas, protocolos, normativas, fiscalidades, permisos, sellos, despachos... desorientación al servicio de aquellos que deberían servir y hacen lo que les parece, no lo que debería.

Por el contrario, tenemos mil millones de indios que huyen de la autarquía socialista. Que empiezan a paliar su ancestral pobreza con empresas y liberalización de mercados. Mil quinientos millones de chinos, que creen en su poder emprendedor y deciden trabajar para ser los mejores. Los otros, los desarrollados, con cara de bobos comodones, nos lo miramos por el televisor como si se tratara de un extraño fenómeno de la naturaleza, merecedor de medalla olímpica, no faltaría más.

Fomento de Trabajo Nacional, el nuevo de julio, publicó algunas medidas económicas a adoptar ante la crisis, bastante interesantes, sobre todo por nuestros políticos. ¿Qué medidas debemos adoptar los empresarios? ¿alguna ayuda, algún consejo?


Editorial La Drecera 110, Julio-Agosto 2008

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