Éxito en la coexistencia empresarial agraria en Cataluña


Ante la pobre y ruinosa propuesta de una agricultura catalana ecosostenible que nos proponen buena parte de nuestros despistados periodistas e, incluso, nuestro propio Departamento de Agricultura, desde el Institut Agrícola osamos explicaros el éxito de la coexistencia de modelos y dimensiones empresariales en el espacio agrario catalán. Como quizás algunos “prohombres” sólo salen de Barcelona durante los fines de semana, nosotros humildemente, les explicamos algo de lo que pasa fuera de la gran conurbación onanita barcelonesa de lunes a viernes. Actualmente, parece extraño que los economistas que nos han de  ilustrar para salir de la crisis y que tienen la suerte de escribir opinando en los periódicos, no les haga ningún miedo seguir apoyando a un modelo manifiestamente rancio y ruinoso, inspirado, al menos, en la agricultura prerromántica del siglo XIX. Hay cierto temperamento urbano que aún se piensa que hoy se come exclusivamente de lo que hacen sus colonos o sus tradicionales campesinos, defensores con la hoz del nuevo Estado Proto-independiente catalán. Pues no, desde antes de la primera crisis del petróleo del año 1975 y al final de un proteccionismos agrario que los hechos alimenticios, en concreto, ya no son así. Este 2012, el 62% del que se ha comido en la Europa comunitaria ha sido comprado fuera de Europa. En el contexto actual, necesitamos producir todo lo que nos sea posible dentro de nuestros propios límites y, haciéndolo así y con excelentes cosechas, aun seguiremos necesitando más de la mitad de lo que ahora importamos. No sabemos, tampoco, qué quieren dar a entender con ello de dilapidar los recursos naturales catalanes. Nunca habíamos tenido tan bosque como ahora y eso que aún nos van quemando de vez en cuando. La sierra de Prades, históricamente una endémica montaña pelada, hoy es bosque casi en su totalidad y, además, se hacen patatas y otras envidiables y provechosas producciones. ¿Es imposible? No ... es real! Esto se llama coexistir, saber hacer las cosas con orden y concierto.


Hoy en portada y páginas interiores, con entrevista incluida, os mostramos dos modelos de empresa y de empresarios agrarios con diferentes objetivos, dimensiones, producciones y productos, clientes y mercados. Empresas que saben coexistir incluso territorialmente pues, en este caso, una y otra no distan más de tres kilómetros de distancia. Hay que informar pues a nuestros periodistas que en Cataluña hay más talento en ciertos lugares rurales que en la aborregada conurbación barcelonesa. La globalidad y la tecnología nos demuestran cómo muchos personajes inteligentes y talentosos de hoy viven en los lugares más inverosímiles de la tierra, también en la Noguera, en la Segarra o el Pallars Jussà, donde hay investigadores, doctores, masters y empresarios agrarios. Empresas pequeñas y grandes, locales y multinacionales, muchas de primer nivel y algunas que hacen negocios desconocidos para la mayoría. No se trata ahora de menospreciar o de envidiar un talento rural que se desconoce, pero si saber que existe una Cataluña económica y empresarial agraria muy diferente a como se la imaginan ciertos economistas, ciertos creadores de opinión y hoy incluso, bien tristemente, tal como se la imagina nuestro gobierno.

 

Editorial La Drecera 137. Enero - Febrero 2013.

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña

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