4.    DE LA RUINA AGRARIA, PRIMER INICIO DE LA CRISIS GENERAL DE 1886, HASTA LA FUERZA CRECIENTE DEL ASOCIACIONISMO CIVIL Y EL CATALANISMO EMERGENTE. 1879 – 1902.


1879. La filoxera ataca de lleno a Cataluña. Una delegación del Instituto Agrícola asiste al Congreso Internacional Filoxérico de Zaragoza en el año 1880. También lo hace los años siguientes en Burdeos, el año 1881 en Zaragoza el año 1882 en Montpelier el año 1883 y en Turín el año 1884.

 


Desde el año 1852 y a petición del socio fundador Isidor d’Angulo, el Instituto Agrícola defiende continuadamente el cultivo del arroz en las tierras de Girona y, posteriormente, en el Delta del Ebro, experimentando, el año 1880, con variedades traídas del Japón.




El 22 de febrero de 1880, en la sede del Instituto, se convocó una reunión para discutir y aprobar los estatutos del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Cataluña actuando como clavario y secretario, Andreu de Ferran, entonces también secretario del Instituto y de la Academia de Bellas Artes.

A través de Francia, se consigue introducir el gusano de seda chino yama-mai en Cataluña y el año 1884 se establece una Estación Sericícola. El interés para desarrollar el cultivo de la morera fue notable en el Urgell debido a que se regaba a través del canal para criar el gusano.

La situación económica y social en Cataluña es poco menos que un desastre. El 10 de marzo de 1885, Marià Maspons i Labròs, socio, abogado y diputado, actúa como presidente del grupo del “Memorial de Greuges”, presentando y leyendo al Rey Alfonso XII, este emblemático documento para Cataluña: La Memoria para la defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña.

En el año 1886 renace una general, inevitable y profunda crisis: hay paro forzoso y abundan los miserables por todas partes. La difícil situación no varia en el Instituto, en medio de la atonía general de la sociedad civil del momento presenta un documento al Gobierno, el 30 de noviembre de 1887, con 22.000 firmas donde se expresaba el camino a seguir para superar la profunda crisis que vivía la agricultura catalana y española.


Posteriormente tuvo lugar el 12 de mayo de 1889, el impactante mitin en el Teatro Principal de Barcelona, con más de 500 delegados acreditados de toda Cataluña. Las dificultades en el campo no disminuían.


El año 1895, Jaume Maspons i Camarasa, presidente del centro Escolar Catalanista (CEC) –futuro secretario general del Instituto y de la Federación Agrícola Catalana– Balear (FACB) -, hace un memorable discurso inaugural. Hasta el 1902 es perseguido por activismo catalanista y encausado judicialmente, salvándose, finalmente de ir a prisión. Su familia es de influyentes abogados. De la prisión no se libró su compañero y amigo Enric Prat de la Riba, también activo miembro de CEC.

El 14 de noviembre de 1898 el Instituto Agrícola envía un mensaje al Gobierno, junto con otras sociedades civiles catalanas, pidiendo un concierto económico que descentralice, administrativamente, Cataluña del Estado, al estilo del que tenía el País Vasco.


Fallece, el 14 de septiembre de 1898, en su ejemplar explotación de Sant Feliu de Llobregat, La Torre Blanca, el Marqués de Monistrol, Joaquim Escrivá. Como presidente abrió muchas puertas muy significativas para la expansión social y el prestigio del Instituto. Escrivà también fue un resolutivo Director General de Agricultura.

El 14 de noviembre de 1898 el Instituto Agrícola envía un mensaje al Gobierno, junto con otras sociedades civiles catalanas, pidiendo un concierto económico que descentralice, administrativamente, Cataluña del Estado, al estilo del que tenía el País Vasco.


La Federación Agrícola Catalana-Balear

 


El Instituto constituye, el 15 de abril de 1899, la Federación Agrícola Catalana-Balear, con sede en la misma casa. Una entidad que dinamiza la vida agraria durante todo el primer tercio del siglo XX. Sus socios se reunían una vez al mes. Estatutariamente, todos tenían voz pero nadie tenía voto ya que no se votaba nunca. Si habían discrepancias y apasionamientos, se acordaba pasarlo por alto, consultarlo con la almohada. Al mes siguiente, si venía al caso, se intentaba otra vez llegar a intereses comunes y buscar la solución. Se hacía también un completo Congreso anual, con tres o cuatro temas a debate y conferenciantes cualificados. Se aprueban los temas durante el Congreso y se publicaba el libro. Se hicieron congresos en : Sant Sadurní, Reus, Lleida, Figueres, Palma, Manresa, El Vendrell, Cervera, Olot, Manacor, Vic, Tarragona, Tàrrega, Girona, Eivissa, Igualada, Tortosa, Balaguer, etc. Entre instituciones socias y socios personales, un total de 54.000 personas dedicadas a la agricultura.