EL ENGAÑO del Segarra-Garrigues

Baldiri Ros Prat. Presidente de L’INSTITUT AGRÍCOLA



"El control de la producción de la riqueza es el control de la propia vida humana" Hilaire Belloc

Un gran engaño del que, finalmente, se ha visto que nada de lo dicho se había hecho y, que por voluntad de algunos, no se hará. Cierto es que para poder engañar faltan actores y socios y así ha sido. Intereses determinados querían arruinar el proyecto Segarra-Garrigues como proyecto eminentemente agrario y evitar que la “terra ferma” se convirtiera en la mancha verde más importante en el sur de Europa, con una enorme capacidad productiva agraria.

Esta intención de limitar el carácter agrario del proyecto no es nueva. Durante más de150 años la voluntad de aprovechamiento integral del Segre ha generado una confrontación de intereses de gobernantes y diferentes poderes, a fin de generar riqueza a partir del recurso natural más deseado, el agua.

Estos intereses contrapuestos son siempre los que han hecho retrasar los proyectos. Finalmente vio la luz el Canal de Urgel, pero quedaban pendientes otros proyectos que debían beneficiar a la Segarra y les Garrigues. Estos chocaban con la dificultad de ubicación de los embalses reguladores. No por exigencias de los regantes sino por los intereses de las eléctricas y otros.

Un ejemplo de estos intereses es el Plan de Aguas de Cataluña de 1957 del ingeniero Victoriano Muñoz, encargado por el Ayuntamiento de Barcelona con el objetivo de garantizar el abastecimiento de agua a la ciudad. Este Plan dibuja un esquema de ordenación hidráulico de Cataluña donde se diseña la regulación de la parte norte de Gerona y el sistema Sau-Susqueda, dejando anunciado que será insuficiente y pronosticando la necesidad de contar con los caudales del Ebro o del Segre .

Este Plan también explora el aprovechamiento integral del Segre mediante un sistema de embalses (no Rialb), para ser destinados a regadíos en la Segarra ya una ampliación de los canales del Urgell.

Finalmente contempla trasvases de las aportaciones del Noguera Ribagorçana en el Segre, aguas abajo de la confluencia con el Noguera Pallaresa para reforzar los regadíos de la zona y mediante elevación efectuar los riegos de las Garrigues. Este Plan tuvo la virtud de poner en marcha una serie de informes y contrainformes en torno a la regulación del Segre.

Esta confrontación consiguió que el embalse de Rialb fuera una realidad conveniente a la economía urbana. Rialb es una realidad. Con él nace el proyecto de regadío para las comarcas de la Segarra y les Garrigues. Nace la esperanza del agua y el sueño de una mayor riqueza agraria y rural empieza a verse como una realidad.

Una realidad que para Lérida puede significar un gran avance económico, pues además de ser el primer territorio de producción hidroeléctrica, sería también una gran zona de cerca de 150.000 hectáreas de regadío que podrán construir una importante plaza europea de la industria agroalimentaria, más lo que ya es ahora, con unos pueblos y ciudades abastecidos de un agua que favorecería la consolidación humana y social de su territorio.

Esta ilusión por el agua no es bien recibida por todos. Había que encontrar argumentos y excusas que propiciaran una disminución del área regable, con la consecuente disminución de los caudales precisos para el regadío.

Aquellos que nunca han creído en la importancia geoestratégica de la agricultura, una vez más, buscaban cómplices para argumentar que el regadío no es necesario, sin decir con claridad qué uso se hará de los caudales regulados por Rialb y canalizados a través del Segarra -Garrigues.

Era francamente difícil truncar una esperanza. Arruinar las ilusiones de un territorio que, después de tantos años, dispondría al final del tesoro de su agua almacenada y regulada.

La ambición y el egoísmo son poderosos y amorales. Finalmente encontraron un gran "invento": la Red Natura 2000 y la "nueva religión" retrógrada del proteccionismo radical, que lo quiere devolver todo a "la edad de piedra". Un hallazgo que deja a las personas del territorio en la mayor indefensión económica, social y jurídica.

La ambigüedad de las directivas Hábitat y Aves (ZEPA, s), lo que es lo mismo: la Red Natura 2000, es el gran aliado de los oligopolios europeos que pretenden controlar agua y territorio.

A lado, sin embargo, que los ciudadanos se dieran cuenta de este engaño. Hasta que no ha llegado la gran aberración de aniquilar el 60% de un proyecto de regadío, pocos eran conscientes de la capacidad incautatòria del territorio, de su riqueza y usos que se otorga a la Red Natura 2000. La relevancia social se sabía que era poca, pues las afectaciones eran puntuales e individualizadas. La osadía, ante la poca reacción, ha ido creciendo hasta atreverse intentar anular una parte importante del proyecto más interesante para la agricultura en el sur de Europa.

Con total oscurantismo e impunidad han afectado a un territorio, limitando sus usos, sin dejar ningún mecanismo legal para defensa de los intereses individuales y colectivos "Europa dixit". Esto no es la Europa de los pueblos y de las personas que tanto publicitan. Esto es otra cosa. Esto es una estafa.

Tanto los que presentaron la denuncia, como los "expertos" que la avalaron, son conscientes del daño que han ocasionado, y no podrán alegar, en ningún caso, ignorancia.

Los políticos que consintieron este desbarajuste, espero y deseo, que no les salga gratis. El sacrificio de muchas personas como las afectadas por Rialb, habrá sido inútil ya que sus conciudadanos no saldrán beneficiados (una persona mayor del territorio afectado por Rialb, cuando le tomaron las propiedades dijo, resignada y generosa, "que todo sea para bien ").

El estamento intelectual y del conocimiento, como la Universidad, queda callado ante un abuso como este. Dedicar más de 40.000 hectáreas en la reserva de unas aves, con argumentos tan poco científicos, da vergüenza y tristeza.

Pienso que este engaño no es "sostenible", que perjudica a las personas, a casi todas y, por tanto, debemos declararnos insumisos ante este abuso. En consecuencia, debemos exigir la realización de la totalidad del proyecto sin recortes, porque es justo, es necesario, es inequívocamente beneficioso para las PERSONAS. No perjudica a nadie, ni siquiera los pájaros, porque es moderno, es progresista y porque es imprescindible para la riqueza y el equilibrio de Cataluña.

Algunos hace tiempo que luchamos contra la dictadura que impone la Red Natura 2000 y también en contra el seguidismo a pies juntillas de políticos y otros retrógradas que lo único que les interesa es el poder y utilizar todo aquello que les permita subyugar a las personas .

Frente al deseo de aquellos que quieren más progreso, más riqueza, más bienestar para las personas, tenemos los que quieren recortar 40.000 hectáreas de regadío. Con este recorte lo único que conseguirán es perjudicar a las personas, subyugar-con promesas de subvenciones, hacer insostenible medioambientalmente y económicamente el territorio y expulsar del mismo a aquellos que esperaban realizar sus ilusiones. Todo ello hará, seguramente, que Barcelona disponga de agua, pero habremos destruido el fondo del país con la excusa de la protección territorial y ambiental.

Aún estamos a tiempo. Nadie nos puede matar la esperanza que es la que mantiene vivo el sueño de un futuro mejor, y el futuro es el regadío, No la Red Natura 2000.

Si Europa no lo comprende tendremos que convencerla. Repito, la insumisión, por qué no?. ¿No lo predica nuestro Gobierno frente a la futura sentencia del Constitucional sobre el Estatuto? Les garantizo que estamos bastante más legitimados que el Gobierno para no aceptar el recorte del Segarra-Garrigues.

Finalmente, una reflexión: todo el mundo habla de la sociedad de la información, pero alguien hace tiempo ya dijo que si no se conducía bien acabaríamos en una sociedad del riesgo porque esta acabaría compuesta sólo por tres grupos de personas:

LOS "EXPERTOS": que normalmente ni deciden ni suelen ser afectados.

LOS "QUIENES DECIDEN": que ni conocen ni suelen sufrir las consecuencias de sus decisiones.

LOS "AFECTADOS": que ni deciden, ni comprenden lo que pasa.

Estamos a un paso de pasar de la Sociedad de la Información en la "sociedad del riesgo".

Es hora de que los "afectados" exijan a los "decisores" que tengan conocimiento de las consecuencias y evitar, al máximo, las negativas, y los expertos ser conscientes de que sus estudios e informes influyen a los decisores y afectan a las personas posteriormente.

El Segarra-Garrigues es el ejemplo de la "sociedad del riesgo" y también es el símbolo de cómo la falta de valores y la amoralidad pueden arruinar a un país o territorio y, en consecuencia, arruinar a las personas.

No podemos aceptar el engaño perpetrado por aquellos que lo único que les preocupa es su ambición y egoísmo.

Hoy, ¿Tenemos que volver otra vez a la triste desgracia de un fascismo de izquierdas?

Nosotros fuimos los primeros en afirmar que, cuanto más complejas eran las formas asumidas por la civilización, más se debía restringir la libertad del individuo.
Benito Mussolini