EL INSTITUT AGRÍCOLA emprende y apoya la reclamación de responsabilidad patrimonial de la Administración por los reiterados daños producidos por patos procedentes de los espacios naturales del Baix Llobregat en las explotaciones agrícolas.

 

 

Hace tiempo que nos preocupa, y mucho, la situación vivida por numerosos propietarios y empresarios agrarios de campos situados en diferentes municipios del Baix Llobregat. Concretamente, desde hace años piden que se solucione el problema de los daños sufridos en sus campos, dedicados al cultivo de hortalizas y verduras, ocasionados por los patos procedentes del espacio protegido del Remolar. Estas aves se comen buena parte de las plantas que cultivan. Las pérdidas registradas hasta ahora, son incalculables. Y claro está, nadie se quiere hacer responsable ni de los daños materiales, ni de los perjuicios económicos de los afectados. En especial la Administración pública y el supuesto Consorcio que gestiona los espacios naturales del Delta del Llobregat.

Ante esta situación, del todo insostenible, nos hemos arremangado las mangas en este asunto. Y es que no es de recibo que todo el mundo se lave las manos. El mundo agrícola ya sufre una grave crisis de rentabilidad en el mercado, para que de buenas a primeras se presenten unos "pajaritos" y echen por tierra meses de dedicación y esfuerzos personales.

Así las cosas el INSTITUT AGRÍCOLA, dado que la Administración no ni siquiera responder a las reclamaciones hechas por un grupo de campesinos afectados, les ha apoyado para interponer un recocido Contencioso Administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, reclamando la responsabilidad patrimonial de la Administración, por los daños sufridos. Sin embargo hemos presentado una serie de escritos denunciando esta situación a los Ayuntamientos, Generalitat y el Consorcio de los espacios del Delta del Llobregat. En estos, pedimos que se adopten las acciones necesarias en el marco de sus obligaciones legales y responsabilidades sociales, a fin de prevenir más resultados dañinos-desproporcionados y desiguales-en las explotaciones agrícolas situadas en el entorno de los espacios naturales del Delta del Llobregat . Asimismo se ha procedido a informar al resto de propietarios y empresarios agrícolas, a las cooperativas ya todos aquellos que hemos considerado oportunos, para que nos apoyen en esta cruzada.

El perjuicio ocasionado se concreta en la merma de la producción hortícola (esencialmente verduras), ya por que son comidas por los propios patos en su totalidad, o bien son parcialmente mordeduras y las dejan inservibles para ser vendidas en el mercado.

Los patos en cuestión, proceden de los espacios naturales del Delta del Llobregat. Este resulta ser gestionado por el "Consorcio de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat", y está formado y financiado por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Cataluña y los ayuntamientos de El Prat de Llobregat y Viladecans . Sin embargo, este Consorcio alega que no tiene competencias al respecto. Hecho que nos cuesta creer pues los propios Estatutos del Consorcio, establecen que su finalidad es garantizar la gestión y la protección de estos espacios.

Anteriormente a la presentación de los referidos escritos pedimos reiteradamente, tanto por escrito como personalmente en reuniones, que se adoptaran las medidas pertinentes para intentar paliar los agravios ocasionados. Pero en ningún momento, nos han tratado adecuadamente ni ofrecido soluciones óptimas. La única solución "brillante" que se les ha ocurrido es otorgar una licencia para cazar estas aves, fuera del espacio natural, y siempre con posterioridad a haber sufrido los daños. Pero eso no sirve para nada. Tanto para que las aves causantes de las pérdidas de cosecha acceden a los campos por la noche-cuando la mayoría de los agricultores están descansando-, como para que eliminar algunos ejemplares, evidentemente no soluciona el problema. Aparte, nuestro trabajo es la de producir hortalizas y no la de yendo matando animales para proteger nuestras pertenencias.

A dichos efectos, no creemos adecuado ni ajustable al Derecho que los particulares y empresarios agrarios tengan el deber jurídico y la obligación legal de soportarlo. Y más cuando se trata de unos animales que nidifican y crían en un espacio protegido, gestionado y financiado por las Administraciones públicas. Son ellas que pueden evitarse y deben hacerlo como supuestos "gestores" - que dichos animales salgan de los espacios protegidos y no nosotros. Y es que es la Administración quien gestiona dicho espacio, teniendo los instrumentos suficientes para actuar. Pues entonces, deben actuar y no quedarse con los brazos cruzados. Qué fácil tener competencias por lo que nos interesa!

Es indignante la inactividad y pasividad de la Administración por no llevar a cabo ningún tipo de acción que solucione la problemática. Pero las normas de responsabilidad patrimonial son claras al respecto: "los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las Administraciones públicas, de toda lesión que sufra en cualquiera de sus bienes y derechos, siempre que sea consecuencia de los funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos ".

Sin embargo, y en el caso concreto en el que nos encontramos, tanto la Ley 12/1985 de espacios naturales, como los referidos Estatutos del Consorcio del Delta del Llobregat, reconocen la responsabilidad de las administraciones hacia la gestión y protección de los espacios naturales, y de las especies vegetales y animales que viven.

Además, en las Memorias de Gestión del 2007 y del 2008 del "Consorcio para la protección y gestión de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat" indica que en estos espacios se adoptan los controles y medidas pertinentes para gestionar la fauna dañina , por lo que se refiere a la afectación a los campesinos. Entonces, aún dudan de sus competencias?

La protección de un espacio, y consecuentemente de la concreta especie vegetal y / o animal que vive, así como la correspondiente gestión-con la creación, o no, de un órgano gestor titular del espacio natural-conlleva unas obligaciones inherentes. Lo que no se puede consentir es que la Administración se dedique a proteger y gestionar a su gusto, y luego pretenda que sus actuaciones no impliquen responsabilidades.

Los daños sufridos en las plantaciones generan una lesión patrimonial en los bienes y derechos de los particulares que insta a la presente responsabilidad. Y es que, evidentemente, los particulares no tienen el deber de soportar el daño resultante. Por ello, es conveniente exigir la pronta actuación de la Administración a fin de erradicar los destrozos sufridos. Los poderes públicos tienen la obligación-aunque no lo quieran reconocer-de adoptar las medidas pertinentes para intentar evitar los daños producidos por patos. De contrario, tendrán que responder, de acuerdo con el procedimiento de responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas, con las pertinentes indemnizaciones por los daños y perjuicios producidos en las explotaciones agrarias.

Queda claro, pues, que no podíamos quedarnos impasibles viendo como estas actuaciones salen impunes. Y más cuando varios socios están directamente afectados.

 

Estén seguros de que el INSTITUT AGRICOLA, hará todo lo posible en los procesos iniciados a fin de velar por la integridad y el fomento de nuestras actividades agrarias.

 

Artículo publicado en la Drecera 127. Mayo - Junio 2011
INFORMATIVO AGRARIO DEL INSTITUT AGRÍCOLA

Economía