AGUA Y ENERGÍA: Dos vectores necesarios y conectados entre ellos

 

EL INSTITUT AGRÍCOLA asistió a una conferencia organizada por Fomento del Trabajo que trataba de la relación entre agua y energía. Dado que el agua es un elemento muy presente en la mayoría de explotaciones agrarias es por lo que creemos importante hablar del tema y de las preocupaciones que se palpan y están en movimiento. Ambos recursos son esenciales para la vida, para el crecimiento económico -especialmente el sector agroalimentario- y para el progreso humano. Dos elementos necesarios para el funcionamiento de muchos procesos de producción y consumo en los que agua y energía intervienen como recursos productivos irremplazables. Así, una buena gestión es clave para fortalecer la economía del país. Asimismo, es necesario profundizar en los mecanismos para integrar la sostenibilidad en nuestros negocios, liderando así un movimiento inevitable hacia la eficiencia.

Agua y energía, parecen dos recursos imprescindibles para el ser humano pero se ven como totalmente dispares entre ellos. Al menos agua y energía están conectadas íntimamente aunque no esté extendida la cultura de gestión integrada de ambos recursos. Ciertamente, es totalmente posible integrar simultáneamente estos dos elementos como vía sustentable para el desarrollo. Dependientes entre ellos, la energía no es sólo necesaria para la provisión de agua sino también para el tratamiento de aguas residuales, por ejemplo. Todas las fuentes de energía, y la electricidad entre ellas, utilizan agua en todas las fases de su proceso productivo, incluyendo la extracción de materias primas, la refrigeración de las centrales térmicas, las actividades de limpieza, el cultivo de biocombustibles , la turbinación de caudales, etcétera. Evidentemente también es necesario hablar del requerimiento de energía para la provisión de servicios de agua para el consumo humano y los usos económicos, en particular para el regadío agrario.

Preocupa la escasez de estos elementos, y su disponibilidad en el futuro. Verdaderamente aquí se mezclan componentes técnicos, ambientales, políticos, sociales y económicos. Evidentemente hay una gestión adecuada y cuidadosa de los usos, pero en ningún caso se pueden exagerar las posiciones. Desde una vertiente política social no es legítimo promover una economía paralizada por el cambio climático y por la petrificación de la tierra a fin de reducir los riesgos ambientales. Dicho sistema no es sostenible ni sustentable. No tiene sentido inutilizar nuestros recursos para morirnos de hambre.

En ningún caso, sin embargo, se puede consentir difundir que los impactos del desarrollo económico constituyan una amenaza para la provisión de agua con la calidad adecuada, para la provisión de alimentos, para la estabilidad del clima y / o para la regulación del agua. Ideas que en los últimos tiempos se han desgastado a consecuencia de la falta de viabilidad, credibilidad y la crisis económica que nos ha acosado. Sin embargo, desde el Institut Agrícola, observamos preocupados que de vez en cuando se quieren difundir aquellas para exacerbar las inquietudes de los ciudadanos, la indignación y el desafecto a fin de conseguir crédito político. Cabe recordar que el reto del desarrollo sostenible significa ni más ni menos que hacer frente a las transformaciones que se puedan producir sobre el medio ambiente con el objetivo de alimentar y mantener totalmente el progreso económico.

Señalar que en la jornada se quiso transmitir la compatibilidad entre los sectores del agua y la energía. Especialmente se incidió en la energía hidroeléctrica, remarcando que utiliza agua para producir energía pero esta se devuelve, hace un uso no consuntivo. Queriendo señalar así que es un sistema eficiente y sostenible así como competitivo. Ciertamente una gestión integrada de la energía y el agua puede ser sinónimo de eficiencia, ahorro y sostenibilidad. Remarcando así que las diversas vías de producción de energía necesitan -de forma diferenciada según el método, pero en todos los casos- una cantidad importante de agua. Ambos elementos son así fundamentales para la economía y la gestión empresarial y los costes que se asocian, que se prevén crecientes, resultan determinantes para la viabilidad y la competitividad de los proyectos empresariales.

Sin embargo, se remarcó que la generación hidroeléctrica, supone casi el 10% de la cobertura de la demanda en Cataluña y que tiene como ventajas respecto a otros sistemas, la gestión estacional, la flexibilidad del sistema, la capacidad de regular la frecuencia y la tensión o el back up de errores.

Verdaderamente se dispone de los conocimientos y habilidades para que los operadores del ciclo del agua implementen procesos para generar energía. Asimismo incorporan la energía en su visión estratégica para ser expertos en este recurso, reducir el consumo y ofrecer soluciones que contribuyan a producir. En definitiva, existen modelos de gestión correcta de los recursos energéticos que intervienen en el ciclo integral del agua, asegurando un sistema económico eficiente. Simplemente hay que utilizar las herramientas correctas.

En todo caso, y como crítica a la jornada que asistimos, no se puede obviar un sector tan importante como el de la agricultura. Ciertamente, el volumen de agua utilizado para los usos agrarios y ganaderos es muy elevado. Pero esta agua, se utiliza pero no se consume, no desaparece, sino que es devuelta al ciclo del agua vía el subsuelo y la recarga de los acuíferos. Desde el INSTITUT AGRÍCOLA consideramos que no se considera con la suficiente fuerza el potencial de nuestro sector. Si se emplearan los conocimientos y los instrumentos que disponemos de una forma eficaz y adecuada, se garantizaría la tan deseada y querida sostenibilidad. Muchas veces hemos visto como no se promueve una adecuada eficiencia en el riego, no se llevan a cabo ayudas para implementar sistemas de riego de bajo consumo, se derrochan recursos hídricos para mantener unos idolatrados caudales ecológicos o se dejan perder nuevas superficies de riego por razones no económicas.

 

Artículo publicado en La Drecera 147. Septiembre - Octubre 2014

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña