China apuesta de manera decidida por la agricultura

 

"Para las personas, la comida es lo más importante existente bajo el cielo."

 

Proverbio Chino

 

De todos es sabido el rápido crecimiento y proceso de reemergencia que ha vivido la República Popular en las últimas tres décadas. A día de hoy, China ya juega un papel determinante en la oferta y demanda de casi todos los mercados mundiales: la agricultura no es una excepción. Al igual que la demanda de petróleo, por ejemplo, ya hace unos años que depende en buena medida de la producción y el consumo chino, también en los principales mercados alimentarios y agrícolas China forma ya hoy una pieza muy importante a tener en cuenta y el empresario agrícola no puede permitirse ignorar.

 

El verano pasado, DingXuedong, presidente del ChinaInvestment Corporation (CIC), uno de los fondos soberanos que tiene China para canalizar y dirigir sus inversiones por todo el mundo, escribía un artículo en Financial Times donde remarcaba la importancia que tendrá la agricultura en las próximas décadas y de cómo la seguridad alimentaria será uno de los grandes retos para muchos países.

 

El artículo la encabezaba el proverbio chino que también encabeza este artículo y continuaba: "si esto es así, el cielo se está enturbiando. A medida que la renta per cápita siga creciendo será cada vez más difícil la provisión de alimentos para todos. "Esta afirmación va en línea con la propia FAO estima que la producción mundial de grano se incrementará en un 70 % para satisfacer la presión demográfica de los próximos 20-30 años. Si este es el diagnóstico, parece evidente que lo que hay es invertir en agricultura.

 

El CIC señala en sus informes como tiene una cartera de inversiones a largo plazo, diversificadas, donde la agricultura es un sector muy importante. China está invirtiendo, y de manera cada vez más intensa, en todas las fases de la cadena de valor del sector primario. El objetivo, dicen, es liberar el potencial del sector alimentario para poder cubrir una demanda cada vez más creciente. Los chinos no sólo son personas de palabras sino también de hechos. El año pasado, China adquirió la compañía estadounidense Smithfield Foods por 7.000 millones de dólares lo que supone la mayor adquisición por parte del gigante asiático en el exterior, más que las adquisiciones realizadas en el sector financiero o energético. Aquí en España, la operación más relevante es la entrada de inversores chinos en Campofrío en una operación de 1.600 millones de dólares.

 

Todo este interés y operaciones se debe a que China no sólo tiene hambre de materias primas, lo que siempre se habla, sino también de alimentos. Así como la República Popular tiene un amplio superávit comercial con casi todos los países occidentales, no es así cuando analizamos el balance comercial en productos alimentarios. China tiene un gran déficit de carne de cerdo y de ternera, así como un déficit de frutas y verduras. Desde hace ya un tiempo que dice que España sólo corregirá su déficit comercial con China vía el turismo. La agricultura, en este sentido, también puede aportar su granito de arena.

 

Desde el Instituto Agrícola compartimos desde hace años esta visión. La agricultura debe tener un papel central en el tejido económico de cualquier país y es una industria estratégica a largo plazo, por eso es importante garantizar su competitividad. Desde su fundación hace casi 165 años, el Instituto ha sido, se ha mantenido fiel e independiente en su tarea de defender la propiedad y la empresa agrícola como dos ejes principales y fundamentales para que el sector pueda cumplir con la su tarea estratégica y fundamental de cubrir las necesidades crecientes de alimentación del país. Sólo un sistema basado en la libre empresa y los derechos de propiedad favorece la productividad y la competitividad de las empresas agrícolas.

 

Baldiri Ros, presidente del Instituto Agrícola

 

Artículo publicado en La Drecera 148. Noviembre - Diciembre 2014

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña