La Agricultura en China

 

Nuevas reformas en el mundo rural chino

El proceso de renacimiento económico y social en el que está inmersa China en la actualidad no tiene precedentes en la historia y sigue su avance imparable. El mundo agrícola no es una excepción. En las últimas semanas hemos ido conociendo las nuevas directrices aprobadas por el Consejo de Estado que hacen intuir una progresiva liberalización del suelo rural en China en los próximos años. En esta liberalización, hay una de las ideas clave de la nueva reforma, las empresas de capital extranjero previsiblemente tendrán un mayor protagonismo. Últimamente, el gobierno que preside Xi Jinping ha puesto las bases para que se pueda establecer, en el medio plazo, un mercado de suelo rural.

Hay que recordar que China hace apenas una generación tenía un sistema económico del tipo soviético donde toda la tierra, y demás factores de producción, eran propiedad en exclusiva del Estado en un régimen no muy diferente a lo que existe hoy en Corea del Norte. Parte de la herencia del antiguo régimen es el modo de clasificación del país donde conviven, de facto, dos sistemas: el sistema urbano y el rural, con diferentes derechos y obligaciones. Durante los años 90, el suelo urbano, principalmente en las zonas costeras, fue objeto de diversas y continuadas reformas que permitieron -con todas las salvaguardas que queramos ponerle desarrollar un mercado que ha permitido, entre otros, el gran desarrollo del sector inmobiliario en estas áreas. Por el contrario, las zonas agrarias, que quedaron más a la sombra del foco reformista, el suelo rural continuó en régimen de propiedad colectiva supervisada estrechamente por los diferentes cuadros locales del omnipresente Partido Comunista de China.

Este estrecho control y supervisión de la tierra ha impedido que los agricultores y campesinos pudieran comprar, vender o arrendar la tierra que trabajaban o las casas en las que vivían con el consecuente retraso en términos de crecimiento económico y social que esto ha supuesto y que, en gran medida, explica las importantes diferencias de renta que todavía existen entre las ciudades y el mundo rural chino.

Es para permitir la convergencia entre las zonas rurales y las urbanas que el Consejo de Estado ha establecido estas nuevas directrices pro-liberalizaciones para que, de manera descentralizada y adaptando la norma a las singularidades de cada provincia, el mundo rural poco a poco vaya disfrutando de más libertades, uso libre de la tierra y grados de libertad para competir en un entorno de mercado también en los sectores agrícolas.

 

China avanza en una nueva ley de Seguridad Alimentaria

China tiene cerca del 20% de la población mundial del planeta y sólo un 7% de la superficie cultivable. Este hecho condiciona, y mucho, la política de China tanto en el ámbito doméstico como en su relación con otras potencias donde el gigante asiático, fuerte precisamente por su potente sector exportador, acumula fuertes déficits en la balanza comercial de productos agrícolas y alimentarios. El pasado 10 de febrero, una delegación de la Unión Europea se reunió en China con miembros de la Asamblea Nacional del Pueblo, el órgano donde descansa la soberanía china, con el propósito de presentar comentarios y sugerencias para la nueva y próxima nueva ley de Seguridad Alimentaria de la República Popular por la que los chinos han llevado a cabo diferentes rondas de consultas con diferentes países. En el orden del día constaba el uso general de los pesticidas, suplementos alimenticios y reclamaciones médicas.

La delegación de la Unión Europea planteó cuestiones que afectan a las empresas agrícolas europeas, básicamente respecto al cumplimiento de normas internacionales en el sector agrícola y algunos impedimentos técnicos a comercio (aspecto especialmente relevante en cuestiones de alimentación preparada para la infancia), que pueden tener incidencia a la hora de que los chinos redacten su ley.

Según se ha podido saber, China ha quedado muy satisfecha de la colaboración con la UE donde el interés por ambas partes ha llevado a la conclusión de mantener contactos periódicos para coordinar las regulaciones en el sector agrícola con incidencia internacional.

La seguridad alimentaria en China ha llevado de cabeza en varias ocasiones el gobierno de Beijing que se ha visto desbordado en varias ocasiones por las irregularidades constantes en este sector que han desembocado en un escenario de gran preocupación entre la población donde la desconfianza en verso el sistema alimentario en su conjunto es cada vez mayor. Esto, entre otras cosas, ha hecho que productos como la leche para bebés en polvo se venda a precio de oro (los chinos se decantan por marcas conocidas europeas y americanas) en las grandes ciudades. Últimamente, una de las cabeceras de referencia en la prensa de Hong Kong, el South China Morning Post, denuncia como, de las cerca de 7.000 auditorías alimentarias realizadas por la empresa especialista Asia Inspection, sólo un 48,1% de cumplía con los estándares de calidad.

Este hecho, indudablemente, supone una gran oportunidad para el sector agroalimentario español en su conjunto. No sólo es una oportunidad para nuestras empresas exportadoras de productos agrarios, sino también para las empresas de servicios, tecnología, maquinaria y servicios de procesamiento que tienen terreno para crecer en China donde los estándares están lejos de los de España y donde nosotros tenemos mucha experiencia y "know-how" que hay que poner en valor.

Las exportaciones de productos agroalimentarios en China crecen un 18% el 2014

Este último ejercicio ha sido el primero en seis que la economía española registra un crecimiento en la actividad económica y creación neta de empleo. Este esperanzador comportamiento de la economía en su conjunto, tiene capítulos donde el avance ha sido ciertamente notable.

Las estadísticas correspondientes al comercio exterior de nuestra economía señalan un gran avance de las exportaciones de productos agroalimentarios en China que alcanzan los 506,6 millones de euros lo que representa un crecimiento del 18% respecto al 2013. El comportamiento ha sido positivo durante todo el año, donde las exportaciones agroalimentarias en China han crecido a doble dígito. Dentro de esta tendencia, es cierto que durante los primeros meses del año, es sufrió un cierto enfriamiento en el sector del vino y alcoholes debido al nuevo año chino ya las medidas de austeridad y anti corrupción del gobierno de Xi Jinping que incluía expresamente la prohibición de hacer regalos a cargos institucionales.

Dentro del sector agrícola tres productos destacan de forma clara ante los demás: la carne y en especial el cerdo, el vino y el aceite de oliva, con un volumen respectivo a la exportación de 233,7, 83,5 y 71, 4 millones de euros respectivamente. Entre los tres, un 77% de las exportaciones totales de España en China en el capítulo agroalimentario y de bebidas.

El buen comportamiento del sector exterior español en su conjunto, y muy especialmente del sector agrícola, pone de relieve las ganancias en competitividad llevados a cabo estos últimos años de ajuste económico fuerte pero que ha devuelto el equilibrio en la balanza de pagos y ha hecho que tengamos una demanda exterior netamente positiva. Aparte de los productos estrella, durante el 2013 muchas otras categorías de productos agroalimentarios han visto como las exportaciones creciendo a ritmo de doble dígito: cítricos, lácteos para la alimentación infantil, jamón curado, zumos de fruta, aceite de girasol, aceitunas, yogures o miel, entre otros.

 

Artículo publicado en La Drecera 149. Enero - Febrero 2015

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña