El mercado de los cereales y otros productos agroalimentarios, su comercio y la influencia en la disponibilidad de alimentos (1)

 

A la vista del alza constante de los precios de los cereales, del encarecimiento de los factores de producción que se utiliza en las empresas agrarias, la afectación en el balance comercial agroalimentario y en la disponibilidad de alimentos a la población, el INSTITUTO AGRÍCOLA ha colaborado en un estudio elaborado por expertos en el mundo agroalimentario. Las finalidades básicas han sido poner a la vista cuál es la situación real, por qué se puede haber llegado a este punto y qué posibles soluciones se plantear para evitar graves perjuicios a la sociedad y a la economía nacional.


De cara a ser informadores y formadores, hemos creído conveniente hacerles llegar, en varias entregas, un resumen bastante amplio del contenido del referido estudio. Especialmente trataremos de ser los más didácticos y demostrativos de todo lo expuesto y de las conclusiones a que se llega. Asimismo, intentaremos que sea lo más ameno, con gráficos muy claros y comprensibles. Por tanto, rehuiremos de verter un montón de datos estadísticos, y, menos filosofadas. En el mundo agrario y en la economía, como más "claras las cuentas", mejor. Y el presente, y, sobre todo, el futuro de las actividades y empresas agrarias están en juego.

INTRODUCCIÓN

Durante todo el 2007 se produjo un alza casi constante y sostenida de los precios de los cereales, tanto a nivel internacional como nacional. El del trigo subió un 45% a nivel nacional, y el primer semestre del año 2010 el incremento fue de un 37%. Para la mayoría de los cereales que se cultivan a nivel mundial -cebada, maíz y arroz-, los incrementos fueron similares. Actualmente -con datos publicados hasta febrero de 2013 - el precio está aún más alto que el máximo de finales de 2007. Esta situación ha creado una incertidumbre a nivel internacional que no era previsible.

El incremento constante de los precios ha disparado todas las alarmas y han surgido una serie de dudas y preocupaciones:

 

  • La inclusión de los continuados incrementos del precio de los cereales, en los productos elaborados con los mismos, especialmente en la industria agroalimentaria, han causado un incremento notable del precio de estos.
  • El mercado de futuros de materias primas -especialmente trigo y soja- se ha disparado, con un incremento notable del volumen negociado, unos incrementos constantes de los precios, y una participación en el mismo de personas y entidades que hasta antes no estaban presentes -sociedades de inversión, por ejemplo.
  • Existe una percepción de desabastecimiento de la industria agroalimentaria, por que los cereales tienen una movilidad transnacional, que hasta ahora no tenían. En especial porque sociedades y países en avanzado estado de desarrollo, necesitan más alimentos y están dispuestos a pagar precios altos. Hay una deriva y cambio de las rutas de los cereales.
  • En algunos países -como puede ser el nuestro- se ha evidenciado la alta dependencia del exterior en cuanto a los cereales, pues no producen suficiente. Lo que provoca tener que pagar precios desmesurados que después no pueden ser repercutidos en los productos elaborados en el mercado interior, para no perder competitividad.
  • Se está produciendo una nueva "colonización" por parte de países con una necesidad imperiosa de alimentos, que, a cambio de aportar tecnología, construcción de infraestructuras o cualquier otro inversión en países terceros, adquieren-con compra o alquiler- a gran escala, tierras agrícolas de donde obtienen productos alimenticios que después enviarán a su población. Se conoce como "land grabbing"-apropiación de tierras-que ya significaba, por ejemplo, en 2010, unos 22 millones de hectáreas - el 50% en África. El caso extremo es China, con unos 6 millones de hectáreas.
  • Hay un incremento de los cultivos de oleaginosas frente a los cereales. Vinculado directamente a cambios en los estilos alimentarios: se está pasando de consumir cereales a proteínas-carne y leche-y productos procesados. De ello resulta un incremento de la demanda de cereales para producir proteína-para producir un kilogramo de pollo se necesitan de 2 a 4 de trigo, y por un kilogramo de carne de ternera son necesarios entre 7 y 10 de trigo.
  • La seguridad alimentaria- posibilidad de garantizar a cada persona el acceso a los alimentos necesarios para satisfacer sus exigencias alimentarias básicas- está en entredicho.

Se prevé que para el año 2050 habrá 9.000 millones de personas, a las que habrá que alimentar incrementando, teóricamente, un 70% de la producción agrícola actual-con un tercio de la producción actual de cereales, y un 140% de soja, por ejemplo. Actualmente, los 6.900 millones de habitantes, aproximadamente 1.000 millones de personas pasan hambre. El dato es aterrador. Y de este incremento de población la mayor parte se dará en los países en vías de desarrollo y emergentes - China e India, especialmente.

La producción alimentaria de 1990 proporcionó 2.700 kilocalorías por día y persona (FAO)-en 1963 eran 2.290 kilocalorías. Esta cantidad es suficiente para cubrir las necesidades de un adulto dedicado a una actividad moderada. Pero hay muchas personas que pasan hambre, y en muchos países se tira comida a la basura-recientes estudios europeos lo calculan alrededor de una tercera parte de la materia prima.

El cambio climático, el incremento de la demanda de biocombustibles-en países como Brasil, Estados Unidos, China y Unión Europea-y la restricción en la aplicación de productos fitosanitarios-a nivel comunitario-están influyendo también en la producción agraria. Respecto de los biocombustibles no está del todo clara la influencia sobre el alza de los precios, pero sí que la normativa que obliga a su uso está haciendo derivar superficie de determinados cultivos de cereales a los propios de los biocombustibles-maíz, caña de azúcar, palmera y colza.

 

Actualmente sólo se cultivan 1.500 millones de hectáreas en el mundo-un 11% de la superficie terrestre. Existe, sin embargo, un potencial de tierra cultivable que no está utilizada-según la FAO podrían ser 2.800 millones de hectáreas. Pero sucede todo lo contrario. La tasa anual de crecimiento mundial de producción de cereales ha disminuido-según FAO-hasta situarse en un 1% de los años 1990-1999-era un 1,9% en los años ochenta. Aunque se espera que crezca hasta el 1,4% anual en 2015.

La producción agrícola necesaria para obtener alimentos para la población sólo se puede hacer de dos maneras: un aumento de la superficie cultivable o el incremento de su productividad / rendimiento. En los últimos años se ha llevado a cabo la segunda, dadas las dificultades que tiene la primera-climáticas, orográficas, medioambientales, políticas, etcétera. Pero es evidente que hay todavía que incentivar e investigar más para una "segunda revolución verde".

 

En Cataluña, un país semi árido -con excepciones, claro-, los condicionantes climáticos obligan a potenciar una agricultura de regadío, la producción de alimentos de la que, en cantidad y calidad suficiente, deben contribuir a la seguridad alimentaria. A esta seguridad contribuye decisivamente el desarrollo de sistemas de riego sostenible y competitivo. Pero las elevadas limitaciones y restricciones para ampliar las zonas de cultivo, o recuperar de anteriores, o por las roturaciones forestales, deben suavizarse, si no queremos ver abocados a un desabastecimiento peligroso. Y en este punto ya sabéis que el INSTITUTO AGRÍCOLA es bastante beligerante para potenciar e incrementar los regadíos.

DESARROLLO DEL ESTUDIO

En resumen se ha llevado a cabo las siguientes actuaciones:

 

  • Buscar información respecto de la población mundial, con especial incidencia en algunos países con un alto índice de crecimiento poblacional  y / o económico.
  • Estudiar la evolución de la producción de cereales a nivel mundial, europeo y nacional. Analizar los rendimientos, para ver si ha habido cambios sustanciales que denoten mejoras tecnológicas.
  • Analizar el precio de los cereales principales producidos y consumidos-trigo, cebada, maíz, arroz-a nivel mundial, estatal y autonómico (Cataluña).
  • Estudiar los flujos de las importaciones y exportaciones mundiales de los cereales y de otros productos alimenticios. Especialmente analizando el comercio agroalimentario y el saldo correspondiente, a nivel estatal y catalán.
  • Establecer la superficie agraria útil (SAU), a nivel mundial, europeo y nacional.
  • Estudio de la renta individual, el gasto en alimentación y los hábitos alimentarios de la población mundial, y, especialmente, de los países emergentes. Ver la evolución del consumo por habitante de cereales, carne, productos lácteos, especialmente. 

 

Los datos analizados fueron, básicamente, las generadas desde el año 2000 hasta la actualidad. Aunque, en algunos casos, se han estudiado también períodos anteriores, para tener una visión más histórica y larga.

 

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

 

  • Analizar si hay una situación de desabastecimiento de cereales a nivel mundial, europeo o nacional. Buscar soluciones para reducir el desabastecimiento que se pueda encontrar, especialmente a nivel europeo y nacional. Ver si la producción agrícola sigue el paso de la demanda. O quizás el problema no es la escasez, sino la inicua-sin equidad-distribución de los recursos alimentarios.
  • Evolución del precio de los cereales y de los mercados de futuros. Afectación de la volatilidad de los precios en las economías nacionales y en la seguridad alimentaria.
  • Influencia del precio y disponibilidad de cereales en las economías internas nacionales, y la estabilidad de las relaciones en la cadena de suministros entre las fases productivas y la gran distribución.
  • El cambio climático y la especulación en los mercados de productos básicos son-para el Parlamento Europeo - dos de los principales factores que ponen en riesgo la seguridad alimentaria. Realmente es así, o ¿hay otros elementos influyentes?
  • La implementación de normativa y políticas medioambientales muy restrictivas y condicionantes en la actividad agraria perjudica negativamente la producción de alimentos e incrementa la dependencia con el exterior.
  • Demostrar que la competitividad de la producción ganadera final es necesaria para el mantenimiento económicamente sostenible de los eslabones productivas anteriores en la cadena, así como de los entornos socioeconómicos en los que se asienta la agroganadería-frecuentemente en entornos rurales.

 

La sociedad debe tomar conciencia del papel importantísimo que tiene la agricultura en el abastecimiento de los alimentos, la economía nacional y su carácter estratégico. Hacen falta políticas más adecuadas para mejorar la productividad del suelo agrícola-mejora genética - y del incremento, en su caso, de la superficie agraria útil.

LA POBLACIÓN MUNDIAL

La población mundial ha ido creciendo paulatinamente en los últimos siglos. Incluso-Figura 1 - el ritmo es aún más alto a partir de los años ochenta del siglo pasado. De los pocos más de 3.000 millones de 1960, actualmente ya se han superado los 7.000 millones y se prevén más de 9.000 millones para el 2050.

Pero este incremento de la población, y la previsión del crecimiento, no es homogéneo. Hay regiones donde los incrementos son más notables. En otros es muy leve o, casi se mantienen las cifras. En la Figura 2 se ven estas diferencias, de acuerdo con la categorización dada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Para el caso concreto de los países de la Unión Europea, los cuales están la mayoría-como España-dentro de la categoría de "países industriales" de la FAO, se prevé un leve crecimiento, casi imperceptible. Dentro de esta categoría también hay Canadá, Estados Unidos, Australia, Israel y Japón. El resto de países de la Unión Europea y los provenientes de la segregación de la antigua Unión Soviética quedan englobados dentro de los "países en transición", de los cuales se prevé un ligero descenso de la población. La tercera categoría - "países en desarrollo" - engloba al resto de países, repartidos en cuatro continentes. Este es el sector que tiene un crecimiento más notable, especialmente en el África subsahariana.

Por tanto, las políticas demográficas y alimenticias deben tener bien presente estas diferencias, y modularse adecuadamente. También, claro, habrá que analizar individualmente cada territorio o país para definirlas claramente.

 

A título ilustrativo mostramos-Figura 3 - la evolución de la población de cuatro países concretos: dos de industriales (Estados Unidades de América y España) y dos en desarrollo (China e India). A los dos primeros hay un crecimiento casi imperceptible de España, frente a los Estados Unidos con un incremento notable, pero sin llegar a las cotas de los otros dos países estudiados. Y los dos últimos, mientras en China la pendiente afloja, India sigue creciendo más.

Siguiendo con los ejemplos, cuantitativamente significa que el porcentaje de incremento de población, entre los años 1990 y 2010-veinte años-ha sido, para España, de un 18%, muy similar a la China-con un 17%. En cambio, los Estados Unidos-como Cataluña-ha sido del 23%, pero es que para la India llega a un 40%. Las diferencias son bastante evidentes.

 

Artículo publicado en La Drecera 138. Marzo - Abril 2013

Revista de la Patronal Agrària de Cataluña

Economía