PENSAR ES GRATUITO, ¡NO HACERLO SALE CARÍSIMO!

"Sea esta la norma de nuestra vida: decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. En resumen, que la palabra esté de acuerdo con los hechos "(Séneca)

 

No hay nada más terrible que la ignorancia en acción y es por esta razón que cada uno piense lo que quiera, pero que piense!! Si piensas llegas a conclusiones, aunque tenemos que  vigilar que todo el mundo no piense igual ya que indicaría que nadie piensa demasiado.

La situación de una civilización se debe medir por la capacidad de superar y absorber una situación crítica y para hacerlo se ha de tener la capacidad para pensar y aceptar la parte de responsabilidad que nos corresponde hasta llegar a esta situación. Estudiar una civilización consiste en preguntarse por qué en ella se permite, se obliga y se prohíbe. De hecho, la propia idea de civilización, no se puede pensar al margen de las normas. El derecho constituye, al fin y al cabo, las reglas del juego de nuestra convivencia.

El mundo occidental vive una crisis fruto del mal uso del capitalismo. La libertad individual, el mercado y la propiedad son la base para obtener una sociedad civilizada equilibrada. Cualquier teoría que distorsione alguno de estos tres elementos genera disfunciones que nos llevan a una crisis tanto de valores como sociales y terminan en una crisis económica.

La amenaza más grande para la sociedad occidental no viene de otras civilizaciones, no la plantea el crecimiento de China, el Islam o las emisiones de CO2, o el cambio climático, sino la pérdida de nuestra propia fe en la civilización que heredamos de nuestros antepasados, de nuestra pusilanimidad y de la ignorancia histórica que la alimenta.

El no pensar libremente o lo que es lo mismo, estar sometido al pensamiento único, conlleva la ideologización fanática de las corrientes anti racionalistas, que es la tendencia a convertir asuntos concretos en problemas ideológicos, a cargarlos con tonos morales y con alta tensión emocional, de tal forma que dejan de ser asuntos de discusión pacífica y se convierten en conflictos perjudiciales para la sociedad.

Discutir sin herir es cada vez más difícil y más valioso tanto en las personas como en las ideologías. Las ideologías actuales quieren mandar olvidándose del bien común, buscan imponerse e imponer sus ideas, sus eslóganes y sus perjuicios. Y lo hacen con radicalización y dureza a veces física y siempre moral, descalificando a quien no se someta al pensamiento único. Cuando el objetivo prioritario es la búsqueda de la identidad no se produce nada más que división y separación.

Los hombres y los pueblos en decadencia viven pensando de dónde vienen. Los hombres que piensan y los pueblos fuertes sólo necesitan saber dónde van.

TWITER te hace pensar que eres sabio, INSTAGRAM que eres fotógrafo, y FACEBOOK que tienes amigos. ¡El despertar será muy duro!

 

Editorial La Drecera 153. Septiembre - Octubre 2015

Revista de l aPatronal Agraria de Cataluña

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