NUEVA ZELANDA

 

La agricultura es el mayor sector económico del país

 

La agricultura en Nueva Zelanda es el mayor sector económico del país, aportando cerca de dos tercios de los bienes exportados en los últimos años. El sector agrícola de Nueva Zelanda es el único totalmente expuesto a los mercados internacionales (con algunas excepciones muy pequeñas) ya que desde la década de los años 80, la economía del país ha ido hecho reformas que han permitido la eliminación de las subvenciones , desgravaciones fiscales o intervención en los precios, lo que hace del mercado agrícola neozelandés de los más libres del mundo, y también de los más competitivos a pesar de su relativa pequeña medida.

 

El pasto es la principal actividad agrícola en el uso de la tierra, pero hay aumentos en área de tierra dedicada a la horticultura.

En los últimos 30 años el gobierno ha transformado Nueva Zelanda de una economía agraria, dependiente de condiciones favorables de acceso al mercado británico, en una economía de libre mercado más industrializada que puede competir a nivel mundial. Esta dinámica de crecimiento ha impulsado los ingresos reales y ampliado y profundizado las capacidades tecnológicas del sector industrial. La renta per cápita aumentó durante diez años consecutivos hasta el 2007 en términos de paridad de poder adquisitivo.

 

Durante la década de 1970, el gobierno ofrecía varios subsidios para ayudar a los agricultores en un esquema similar a la actual situación que vive Europa. En 1980, el grueso de las ayudas gubernamentales representaban cerca de un 40% de los ingresos de los agricultores. Desde ese año, se comenzaron a eliminar los subsidios durante la siguiente década hasta que el sector quedó altamente liberalizado en 1990.

 

Cabe decir, que esta liberalización del mercado se hizo en un país donde durante años se ha tenido un régimen de defensa de la propiedad de la tierra muy sólido, legitimado y estable, lo que ha permitido a los neozelandeses tener un campo relativamente capitalizado y competitivo. Es por ello que los agricultores neozelandeses durante los años 90, tuvieron que hacer un esfuerzo muy grande de modernización y de aumento de la eficiencia para poder competir con la agricultura subvencionada europea y, en menor medida, también la agricultura de los Estados Unidos. Hoy, Nueva Zelanda es un ejemplo de competitividad y organización a nivel mundial, a pesar mucho dependiendo de la demanda de los mercados globales (el mercado interno es pequeño, 4,4 millones de personas y, por tanto, poco representativo respecto al conjunto de la demanda ).

 

La ganadería es una de las actividades principales en las dos islas que configuran el país. La técnica principal es el pasto, pero el uso de piensos es también habitual en los meses de invierno para compensar el crecimiento de los pastos más lento. Nueva Zelanda cubre prácticamente todas las actividades del sector ganadero, donde destacan la ganadería de ovejas y vacas. Según la oficina de datos estadísticos del país, a 30 de junio de 2014, el número de ovejas fue de 29,8 millones (983.000 más que el año anterior); 6,7 millones de ganado lechero (un 3% más que en 2013); y 3,7 millones de ganado de carne (29.000 cabezas menos que 2013).

 

El caso de la Leche

 

A pesar de su pequeño tamaño (el país tiene una extensión equivalente a la mitad de España), Nueva Zelanda está entre los principales productores mundial de leche, con cerca de 2,2% de la producción. Las tradicionales áreas de producción lechera son las zonas más húmedas del país: Waikato, Taranaki, Southland, Northland, Horowhenua, Manawatu y Westland. Fonterra, empresa cotizada pero que trabaja dentro de un esquema de cooperativa, es el principal procesador de leche en Nueva Zelanda con casi el 95% por ciento de todos los sólidos de la leche de las granjas lecheras. Hoy se estudia como un caso de éxito en todo el mundo.

 

Evolución del ganado para la producción de leche (en millones; 2.002 a 2.014)

 

 

Fruta y Hortalizas

Al margen de la ganadería, la otra gran fuente de actividad agrícola en Nueva Zelanda son los cultivos de frutas y verduras. El principal cultivo es el de la viña que ha tenido un papel creciente en los últimos años hasta llegar a las 33.700 hectáreas de producción en el 2014 (en el 2003, por ejemplo, el total de la producción no llegó a las 20.000 ha.). Esta extensión representa más o menos la mitad de la extensión de viñedo en La Rioja. Como es el caso de Australia o Estados Unidos, y otros países anglosajones, los vinos neozelandeses son monovarietales y en los últimos años han visto como su presencia en los mercados internacionales ha crecido de manera muy importante alcanzando unas exportaciones superiores a los 800 millones de dólares (USD).

El otro cultivo importante, y de fama mundial, es el kiwi. Nueva Zelanda es el tercer mayor productor de kiwis del mundo sólo por detrás Italia (principal productor histórico de este tipo de cultivo). En total, Nueva Zelanda dispone de 12.000 ha. de cultivos de kiwi (una cifra similar a las hectáreas disponibles en el 2003), y produjo en 2012 un total de 376.400 toneladas métricas según la FAO.

Superfície total del país: 27 millones de hectáreas. 

Statistics New Zeland

 

Perspectivas de futuro

 

El sector agrícola de países como Nueva Zelanda -también el de otros países como Australia-, donde hay un claro superávit comercial, y una gran competitividad en las operaciones, han levantado el interés internacional ya que son mercados que, con la subida de los países emergentes, pueden jugar un papel cada vez más determinante y atractivo en los mercados agrícolas mundiales. Ante este escenario se dibujan dos alternativas.

Una centra sus previsiones, como decíamos, en el rápido aumento de la demanda de consumo de alimentos de países como India o China donde el incremento en la renta disponible esta propiciando un cambio en la dieta -al margen del aumento de la población- que está moviendo con fuerza al alza la demanda de comida. Nueva Zelanda está en una posición ventajosa para poder aprovechar de este incremento en la demanda.

Sin embargo, otros analistas destacan como la edad de oro de la agricultura -como veces se hace referencia en las próximas décadas-, puede estar condicionada por una fuerte demanda de los mercados emergentes si países como Nueva Zelanda o Australia no son capaces de continuar manteniendo estas tazas de crecimiento en la productividad que son necesarias para incrementar la producción y dar salida a toda esta demanda. De hecho, hay un equilibrio muy delicado en centrarse en dar respuesta a la fuerte demanda en los países emergentes (donde la variable clave es la cantidad y el precio), o centrarse más en la demanda de los países desarrollados donde la variable clave es la calidad y la marca y donde los márgenes pueden ser más generosos. En cualquier caso, un mar de oportunidades para los que las sepan aprovechar.

 

 

Artículo publicado en La Drecera 154. Noviembre - Diciembre 2015

Revista de la Patronal Agraria de Cataluña