"TODOS LOS HUEVOS EN EL MISMO CESTO... TORTILLA SEGURA"


Mateu Comalrena de Sobregrau y Esteve



La complejidad de cualquier sociedad, sea del tipo que sea, la hace, a la vez, robusta y frágil. Su robustez le proviene del apoyo que los individuos se prestan, pero esto hace que, estos mismos, considerados independientemente, sean incapaces de sobrevivir.

Por ejemplo, las células de una colonia de microbios pueden vivir independientemente unas de otras, crecerán y se reproducirán. Por mucho que se fragmente la colonia, las células siguen siendo viables. En una planta cualquier célula es capaz de generar una nueva planta. En un animal sólo las escasísimas células madre son capaces de generar un individuo. Del corazón de una persona no se puede hacer un "esqueje". La complejidad de la colonia de células ha hecho que este corazón sea inviable sin el resto del cuerpo, y el cuerpo tampoco es viable sin ese grupo de células que forma el corazón.

En un salto dimensional, lo mismo sucede con las sociedades humanas y, especialmente en las sociedades humanas del mundo desarrollado, especialmente las muy tecnificadas, empiezan a aparecer unos nexos que llamaríamos nexos tecnológicos que relacionan los diversos individuos entre ellos y constituyen una sociedad. Un grupo de individuos se dedica al abastecimiento de energía, y a través de unos gasoductos se entrega a otros individuos que se dedican, por ejemplo, a hacer electricidad. Al mismo tiempo esta electricidad se utiliza para manejar unas bombas de agua que suministran del líquido elemento, para beber y vivir, a aquellos primeros individuos que extraían gas y petróleo. Al mismo tiempo, estos proveedora de gas y petróleo, también en entregan a unos químicos, que hacen combustible, que lo utilizan los campesinos para manejar los tractores que producen alimento, de los cuales todos los demás comen y viven. Pero lo que resulta más delicado de todo es que el químico, como individuo separado, no sabe producir alimento para subsistir.

Cuando estos nexos tecnológicos se vuelven tan fuertes que los individuos por separado no pueden subsistir, la sociedad se convierte en frágil. Este año ha sido un buen ejemplo de todo esto. Hemos tenido una ola de frío considerable, una crisis económica, un temporal de nieve, un temporal de viento y una crisis de suministro energético, una crisis hidráulica y una crisis de transportes públicos.

Pongamos un ejemplo, y empezamos por el agua. Ha habido una crisis hidráulica que nos ha hecho daño. Pero si analizamos con más profundidad de dónde viene la crisis hidráulica de la cuenca del Ter veremos que esta proviene de que la provincia de Girona no está interconectada eléctricamente y para abastecerla de electricidad se debe turbinar agua de Sau y Susqueda (y por tanto tirarla, miserablemente) debido al hecho de no querer construir nuevas líneas eléctricas. Ahora para solucionar el problema, hemos decidido que haremos desalinizadora, las cuales tomarán agua salada, ya costa de añadir energía harán agua dulce. Pero esta energía viene de un petróleo o gas que procede de otras sociedades (como por ejemplo la árabe o la rusa) que tienen un grado de independencia considerable respecto de las decisiones de nuestra sociedad. Así pues que, para garantizar el abastecimiento de agua, rápidamente llega a la conclusión que hay que reducir el grado de independencia de las sociedades pertrechadotas de energía, lo que en términos llanos se traduce en ir y conquistarlos o colonizar los paquetes, opción que es políticamente incorrecta. Otra alternativa es construir una central nuclear, pero también es políticamente incorrecto. Pero puestos a hacer desalinizadora, hacen falta líneas eléctricas. Pero nos damos cuenta que a veces hay temporales de viento que destruyen las líneas eléctricas y dejan de funcionar las bombas de agua. Y mira por dónde barrios y barrios del Baix Llobregat cuando no tienen electricidad ¡no tienen agua!


Alguien dirá: ¡Pues que hagan depósitos más grandes! Pero las autoridades sanitarias para evitar problemas de infecciones no dejan que los depósitos almacenen agua más de 48 horas. Por otra parte resulta que cuando hace falta agua, mediante un programa informático, y vía "red" se ordena a la desalinizadora (que ya hemos dicho que con electricidad) que se ponga en marcha, pero resulta que cuando hay temporales esta red "cae" y no funcionan los ordenadores. Por lo tanto tampoco funciona la desalinizadora, por lo tanto tampoco hay agua en las casas. Por tanto, los individuos solos no pueden subsistir. Este es un ejemplo. Los que son asiduos viajeros de avión, también pueden explicar cómo el tráfico aéreo mundial se descontrola por el simple hecho de que haya un temporal en Londres o Frankfurt, y el "Hubbs" se colapse.

La conclusión, y sin necesidad de entrar en una línea de pensamiento involucionista, es que como sociedad tenemos que empezar a hacer un ejercicio práctico de simplificación para evitar ser vulnerables. Puede ser muy bonito ver bajar continuamente agua por los ríos. Incluso pareció muy "progre" tirar el 30% del caudal medio de los ríos como caudal ecológico. Puede parecer muy "progre" no dejar hacer parques eólicos porque "ensucian" el paisaje y eliminar los saltos hidroeléctricos del Llobregat para que el agua del río esté "sobreexplotada". Incluso puede parecer genial pensar que se puede hacer agricultura sin agua.

Ahora bien, si se quiere ser "progre" también debe ser valiente para explicar a la sociedad propia que el día que aquellas otras sociedades independientes de nosotros, cierren el grifo del petróleo y la comida, nuestra sociedad caerá como un castillo de cartas. Fundamentar una sociedad en entramados tecnológicos débiles es tener pies de barro. Poner la solución del agua, elemento esencial y de requerimiento diario, en manos de un entramado tecnológico, que aguanta mientras no hace viento y confiar en la buena voluntad de sociedades independientes de la nuestra es ejemplo de una ausencia manifiesta de juicio.

Los abuelos siempre prevenían de no poner todos los huevos en el mismo cesto. Lo que nunca advirtieron-, porque no les pasaba por la cabeza, es que además de poner todos los huevos en el mismo cesto, tampoco es recomendable ponerlos en los cestos de los demás.



ARTICULO PUBLICADO EN LA DRECERA. núm. 113. Enero - Febrero 2009

Informativo Agrario del Institut Agricola.